La Comisión Europea lanzó cinco nuevos Proyectos Europeos de Defensa de Interés Común (EDPCI) para ayudar a los países de la UE a reforzar sus capacidades de defensa mediante el desarrollo conjunto de sistemas militares clave. Estos proyectos se centran en cinco ámbitos prioritarios: drones y sistemas antidrones, defensa marítima y de los fondos marinos; espacio; defensa aérea y antimisiles.
En el ámbito espacial, la Comisión Europea ha propuesto un programa de defensa y seguridad basado en el espacio diseñado para reducir la dependencia exterior, potenciar la innovación tecnológica y garantizar la autonomía estratégica. Su objetivo es reforzar las capacidades europeas en el entorno orbital, proteger los satélites frente a amenazas y mejorar los sistemas de alerta temprana y vigilancia.
En el marco del Programa para la Industria Europea de Defensa (EDIP), dotado con 1.500 millones de euros, la Comisión ha asignado 325 millones de euros para apoyar la creación y el desarrollo de los nuevos proyectos que proporcionan un marco para que los países de la UE trabajen juntos en iniciativas de defensa importantes que son demasiado grandes o demasiado complejas para que los países individuales las desarrollen por sí solos. Al apoyar la cooperación a largo plazo, su objetivo es reforzar la industria europea de defensa y mejorar la capacidad de la UE para responder a los retos comunes en materia de seguridad, en consonancia con las prioridades de capacidad de la OTAN, según anunció la Comisión el pasado viernes.
En los EDPCI participan un promedio de 18 Estados miembros, siendo España uno de los impulsores principales al participar en cuatro de estos cinco grandes proyectos propuestos.
Está prevista la participación de la Comisión en estos proyectos, que preste apoyo financiero y siga apoyando a los Estados miembros para que coordinen su aplicación. También supervisará los avances en relación con los hitos acordados para apoyar la ejecución oportuna de dichos proyectos.
El Consejo debatirá ahora sobre el establecimiento formal de los proyectos, identificación de los objetivos y características, los países participantes y la inversión estimada que se espera que genere la EDPCI.
Una vez que el Consejo adopte la lista de las propuestas identificadas, éstas podrán optar a recibir financiación de la UE a través del Programa Europeo para la Industria de Defensa (EDIP) de conformidad con un procedimiento específico. Su financiación permitirá el despliegue inicial de los proyectos y sentará las bases para una posible financiación adicional a través del próximo Fondo Europeo de Competitividad.
En el ámbito del espacio, el objetivo de la Comisión Europea se enfoca al acceso autónomo al espacio, redes de satélites independientes y liderazgo tecnológico. Proyectos como IRIS2 y el refuerzo de los lanzadores apuntan a una trayectoria clara. Europa pretende no sólo proteger sus intereses orbitales, sino también convertirse en un actor mundial.
Henna Virkkunen, vicepresidenta ejecutiva de Soberanía Tecnológica, Seguridad y Democracia, afirmó que los proyectos conjuntos deberían reforzar las capacidades de seguridad y defensa de Europa. «Necesitamos actuar con mayor rapidez, producir más en conjunto e invertir en nuestra seguridad», declaró Virkkunen. Y añadió que los EDPCI ayudarán a Europa a ser más eficaz, reforzar su base industrial y apoyar a Ucrania.
Por su parte, Andrius Kubilius, comisario europeo de Defensa y Espacio, afirmó que “estos proyectos actuarán como iniciativas clave para reforzar la preparación de la UE en materia de defensa y reforzar nuestra autonomía estratégica. Las EDPCI que proponemos hoy contribuirán directamente al desarrollo de un Escudo Aéreo, Marítimo y Espacial Europeo. Con una ambición de financiación combinada de alrededor de 190.000 millones de euros de aquí a 2036, desempeñarán un papel clave en el refuerzo de las capacidades de los Estados miembros y mantendrán a Europa y a los europeos seguros”.











