La compañía española FOSSA ha cerrado una ronda de financiación de 9,25 millones de euros con el objetivo de impulsar su expansión internacional, acelerar el despliegue de su constelación de satélites y avanzar en el desarrollo de nuevas capacidades orientadas a los sectores de seguridad y defensa. La operación está liderada por Kibo Ventures y cuenta con la participación de la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT), Space Frontiers Fund II, gestionado por SPARX Asset Management, Indico Capital Partners y WISeSAT.
La inversión llega en un momento de crecimiento para la compañía, que en las próximas semanas lanzará su satélite número 26 y continúa avanzando en el desarrollo de una constelación de 140 satélites en órbita baja destinada a proporcionar conectividad segura en zonas remotas de todo el mundo.
Los recursos obtenidos permitirán reforzar el equipo, consolidar la expansión comercial iniciada en 2024, acelerar el desarrollo de nuevas capacidades tecnológicas vinculadas a seguridad y defensa y continuar la ampliación de la infraestructura espacial propia de la compañía.
Fundada en 2020, FOSSA se ha consolidado como una de las empresas más activas del ecosistema espacial europeo. Actualmente supera los 50 empleados distribuidos entre España y Portugal y ha puesto en órbita más de 25 satélites. Según la compañía, es la empresa española con mayor número de satélites lanzados, por delante del resto de operadores nacionales.
Su actividad se centra en el desarrollo de infraestructuras tecnológicas propias para conectividad satelital IoT, comunicaciones seguras e inteligencia de señales desde el espacio (SIGINT). Estas capacidades tienen aplicaciones en ámbitos como la energía, la logística, la agricultura, la protección de infraestructuras críticas y la seguridad nacional.
La compañía ha desarrollado además capacidades para diseñar y fabricar constelaciones de satélites de entre 10 y más de 150 kilogramos, así como una red propia de conectividad IoT concebida para ofrecer cobertura global en entornos donde no existe infraestructura terrestre disponible.
Para Julián Fernández, consejero delegado y cofundador de FOSSA, el crecimiento experimentado por la empresa en los últimos años demuestra la capacidad de desarrollar tecnología espacial adaptada a necesidades reales de clientes industriales, institucionales y gubernamentales. Según señala, el objetivo es consolidar a la compañía como un referente europeo en infraestructuras espaciales soberanas.
La ronda se produce en un contexto en el que el espacio está adquiriendo una relevancia creciente como infraestructura estratégica. La conectividad satelital, las comunicaciones seguras, la observación de la Tierra y la inteligencia de señales se han convertido en capacidades cada vez más demandadas tanto por gobiernos como por empresas, en un escenario marcado por la búsqueda de autonomía tecnológica y resiliencia operativa.
Desde Kibo Ventures destacan precisamente este componente estratégico. Juan López Santamaría, socio de la firma, considera que Europa necesita compañías capaces de reducir dependencias en sectores críticos y señala que FOSSA ha demostrado capacidad para desarrollar y operar infraestructura espacial soberana con elevados niveles de rapidez y eficiencia. Como parte de la operación, Kibo Ventures se incorporará al consejo de administración de la compañía.
En paralelo, FOSSA continúa reforzando su presencia en el ámbito de la defensa. La empresa participa en el programa DIANA de la OTAN, donde ha sido seleccionada por sus capacidades en inteligencia electromagnética desde órbita baja y por el potencial de sus tecnologías de doble uso.
La estrategia de crecimiento también contempla una fuerte dimensión internacional. Tras establecer operaciones en Madrid y Lisboa, la compañía ha abierto una tercera sede en Tokio y ha alcanzado un acuerdo estratégico con Kanematsu Corporation para impulsar el despliegue de sus tecnologías en el mercado de defensa japonés.
Con esta nueva ronda, FOSSA eleva a cerca de 20 millones de euros la financiación captada desde su creación. La compañía afronta ahora una nueva etapa centrada en el escalado de su constelación, la expansión internacional y el desarrollo de capacidades avanzadas de comunicaciones e inteligencia desde órbita baja.
La operación refuerza la posición de FOSSA dentro del ecosistema espacial europeo y respalda su estrategia para ampliar el despliegue de infraestructuras espaciales orientadas a conectar, monitorizar y proteger activos críticos en todo el mundo.











