La Agencia Espacial Europea (ESA) ha aprobado oficialmente la misión Arrakihs, un paso que marca el inicio de su fase de desarrollo y construcción y consolida a España como líder de la primera misión científica del Programa Científico de la ESA encabezada desde nuestro país. Con lanzamiento previsto para finales de 2030, Arrakihs buscará arrojar luz sobre algunos de los mayores interrogantes de la astrofísica moderna, entre ellos cómo se forman y evolucionan las galaxias y cuál es el papel de la materia oscura en estos procesos.
La adopción de la misión por parte del Comité del Programa Científico de la ESA supone la culminación de un proceso iniciado en 2022, cuando Arrakihs fue seleccionada como candidata para convertirse en la segunda misión de clase F (Fast) de la organización europea. La decisión implica que la fase de estudio ha concluido satisfactoriamente, que la viabilidad científica y técnica de la iniciativa ha quedado demostrada y que la ESA se compromete formalmente a su implementación. La aprobación se produjo durante la reunión del Comité del Programa Científico celebrada en el Instituto Astrofísico de Canarias, en Tenerife, los días 10 y 11 de junio de 2026.
Arrakihs nace con el objetivo de observar una de las regiones más difíciles de analizar de las galaxias: sus halos galácticos. Aunque habitualmente las galaxias se identifican por sus discos brillantes formados por estrellas, gas y polvo, alrededor de ellas existe una estructura mucho más extensa y tenue cuya observación resulta extremadamente compleja.
Estos halos están compuestos principalmente por materia oscura, responsable de ejercer la fuerza gravitatoria que mantiene cohesionadas las galaxias. También contienen estrellas dispersas y gas ionizado caliente. Entre sus estructuras más características se encuentran las corrientes estelares, restos de pequeñas galaxias que fueron absorbidas y desgarradas gravitacionalmente a lo largo de miles de millones de años.
Los científicos consideran que estos halos conservan un registro de la evolución galáctica. Su estudio permitirá reconstruir la secuencia de fusiones y procesos de crecimiento que han dado forma a las galaxias actuales. Sin embargo, la extrema debilidad de estas estructuras ha dificultado hasta ahora su observación sistemática.
La misión investigará al menos 80 galaxias de masa comparable a la de la Vía Láctea, una muestra suficientemente amplia para obtener estadísticas que permitan comprender cómo se forma una galaxia típica y evaluar hasta qué punto nuestra propia galaxia constituye un caso singular dentro del universo cercano.
Según la directora de Ciencia de la ESA, Carole Mundell, Arrakihs constituye una misión pionera para el estudio de la historia galáctica. La responsable destacó que la capacidad de observar halos difíciles de detectar permitirá obtener nueva información sobre los procesos de formación de galaxias y determinar si la Vía Láctea presenta características excepcionales respecto a otros sistemas similares.
España lidera una misión histórica
La adopción de Arrakihs supone un hito para el sector espacial español. La misión se convierte oficialmente en la misión F2 del Programa Científico de la ESA y representa la primera ocasión en que España lidera una misión científica completa de la agencia europea.
La ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, subrayó la relevancia estratégica del proyecto al señalar que sitúa a España en la primera línea de la exploración espacial europea. Además de su contribución científica, destacó que la misión fortalecerá el tejido empresarial y tecnológico nacional, favorecerá la atracción de talento especializado y proyectará internacionalmente las capacidades del país.
La adopción ha sido aprobada por los Estados miembros de la ESA reunidos en el Comité del Programa Científico bajo la presidencia de Cecilia Hernández, directora de Programas e Industria de la Agencia Espacial Española (AEE). Antes de alcanzar esta fase, Arrakihs ha superado diversas evaluaciones científicas y técnicas, incluidas las revisiones independientes de diseño y la Revisión de Diseño Preliminar (PDR), que certificó la madurez del proyecto para avanzar hacia el diseño detallado, la fabricación y la integración de los sistemas.
Las misiones de clase F fueron concebidas por la ESA para responder con mayor rapidez a desafíos científicos emergentes mediante programas de menor duración y costes más contenidos que las grandes misiones tradicionales. Arrakihs fue seleccionada en noviembre de 2022 y mantiene el calendario previsto para este tipo de iniciativas, con un plazo inferior a 10 años entre la selección y el lanzamiento.
Desde su elección, el consorcio internacional responsable del proyecto ha desarrollado simulaciones cosmológicas avanzadas, nuevos modelos de evolución galáctica, tecnologías específicas para la misión y observaciones cada vez más profundas del denominado universo de bajo brillo superficial.
Precisamente este ámbito científico constituye uno de los aspectos más innovadores del proyecto. Arrakihs abrirá una nueva ventana de observación sobre regiones del universo que permanecen prácticamente ocultas para los instrumentos actuales, permitiendo estudiar estructuras extremadamente débiles relacionadas con la materia oscura, las fusiones galácticas y la evolución de las galaxias.
Cuatro cámaras para observar el universo más tenue
Para alcanzar sus objetivos científicos, Arrakihs contará con un instrumento compuesto por dos pares de telescopios binoculares, equivalentes a cuatro cámaras especializadas. Cada una de ellas observará en diferentes bandas del espectro electromagnético, desde el ultravioleta cercano hasta el infrarrojo próximo, pasando por la luz visible. Esta configuración permitirá detectar objetos de muy baja luminosidad superficial y obtener imágenes con una sensibilidad especialmente diseñada para el estudio de halos galácticos.
El instrumento científico está siendo desarrollado por un consorcio de Estados miembros liderado por España, con la participación principal de Suiza, Austria, Bélgica, Noruega, Portugal y Suecia. Además, el desarrollo cuenta con el apoyo del programa Prodex de la ESA, destinado a fomentar la participación de la industria y los centros de investigación nacionales en proyectos científicos de la agencia.
El liderazgo científico de la misión recae en Rafael Guzmán, investigador del Instituto de Física de Cantabria (IFCA), centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad de Cantabria. La iniciativa reúne a un amplio consorcio internacional formado por instituciones de España, Suiza, Reino Unido, Bélgica, Suecia, Austria y Estados Unidos.
En el ámbito industrial, uno de los principales protagonistas es la empresa española Satlantis, responsable del diseño y desarrollo de una cámara binocular visible e infrarroja destinada a captar imágenes de alrededor de un centenar de galaxias similares a la Vía Láctea. Según los responsables de la misión, este sistema permitirá alcanzar niveles de brillo superficial entre cinco y 100 veces más profundos que los obtenidos por los mejores observatorios terrestres actuales. La combinación de profundidad, resolución y amplio campo de visión convertirá a Arrakihs en una herramienta única para investigar la distribución de la materia oscura y reconstruir la historia de formación de las galaxias.
Con la aprobación de la ESA, Arrakihs abandona definitivamente la fase conceptual y entra en la etapa de desarrollo. Si se cumplen los plazos previstos, el lanzamiento en 2030 abrirá una nueva etapa para la astrofísica europea y consolidará el papel de España como uno de los actores más relevantes en la ciencia espacial del continente.











