China lanzó este domingo hacia la estación espacial Tiangong la nave Shenzhou-23 con los astronautas Zhu Yangzhu, Zhang Zhiyuan y Li Jiaying a bordo desde el Centro de Lanzamiento de Satélites de Jiuquan, en el noroeste del país. La nave con lo tres astronautas llegó a la estación espacial a primeras horas de este lunes y se reunieron con otros tres astronautas, con lo que comenzó una nueva ronda de cambio de tripulación en órbita.
La tripulación de Shenzhou-21 a bordo de Tiangong abrió la escotilla y dio la bienvenida a los recién llegados, indicó la Agencia de Vuelos Espaciales Tripulados de China. Los tres integrantes de la tripulación recién llegada a Tiangong son, respectivamente, el ingeniero de vuelo, el piloto de la nave y la especialista de carga útil. Zhu participó anteriormente en la misión Shenzhou-16. Zhang pertenece a la tercera promoción de astronautas y Li a la cuarta, y ambos emprenderán su primera misión al espacio. Antes de ser seleccionados, Zhang era piloto de la Fuerza Aérea y Li trabajaba en el Cuerpo de Policía hongkonés.
Zhu, el primer ingeniero de vuelo chino en servir como comandante, describió al trío como piezas diferentes de un rompecabezas que encajan perfectamente entre sí. «Pensamos con una sola mente y avanzamos en la misma dirección», comentó. «Desde tener un sueño hasta hacerlo realidad, es un largo camino el que se ha forjado con fe y perseverancia», dijo por su parte Zhang. El piloto ofreció tres consejos: enraizar los sueños en terreno firme, convertir la pasión en resiliencia ante las dificultades, y vincular estrechamente las ilusiones personales con las necesidades de la madre patria.
Finalmente, Li, procedente de Hong Kong, es la primera astronauta de esta Región Administrativa Especial de China en ser seleccionada. «Como una persona común y corriente de Hong Kong, poder unirme al equipo de astronautas y ser escogida para esta misión representa una oportunidad que nunca me atreví a soñar. Mi corazón está lleno de gratitud y honor», expresó al enfatizar su profundo agradecimiento.
«Cada astronauta que me rodea es excepcional», destacó Li. «Me siento verdaderamente afortunada de haber aprendido, entrenado y hecho amistad con ellos. Su compañerismo y ánimo, así como nuestro progreso compartido, han significado mucho para mí».










