Boeing ha iniciado 2026 con una evolución positiva en su cifra de negocio, registrando unos ingresos de 22.200 millones de dólares en el primer trimestre, lo que supone un incremento del 14% respecto al mismo periodo del año anterior. Este crecimiento se sustenta principalmente en el aumento de las entregas de aviones comerciales, que alcanzaron las 143 unidades, frente a las 130 del ejercicio precedente.
El negocio de aviación comercial fue el principal motor de esta mejora, con unos ingresos de 9.200 millones de dólares, un 13% más interanual. Este avance responde al incremento del ritmo de producción, especialmente en el programa 737, que se mantiene en una cadencia de 42 aeronaves mensuales. Asimismo, los programas 787 y 777X continúan avanzando en sus respectivos procesos de estabilización productiva y certificación, contribuyendo a sostener la actividad del segmento.
Por su parte, la división Defense, Space & Security registró un crecimiento más acusado, con ingresos de 7.600 millones de dólares, lo que representa un aumento del 21% frente al mismo trimestre de 2025. Este comportamiento refleja un mayor volumen de actividad y una progresiva mejora del rendimiento operativo en el área de defensa y espacio.
El área de servicios globales también contribuyó al crecimiento de la compañía, alcanzando unos ingresos de 5.400 millones de dólares, un 6% más que el año anterior. Este segmento continúa apoyándose en una mayor demanda de servicios gubernamentales y en la expansión de su cartera de soluciones para operadores.
En conjunto, la evolución de los ingresos en los tres principales negocios ha permitido a Boeing reforzar su actividad en el arranque del ejercicio, en un contexto marcado por la recuperación progresiva de la aviación comercial y el dinamismo del mercado de defensa. Además, la compañía mantiene una sólida cartera de pedidos, que alcanza niveles récord, lo que respalda la visibilidad de ingresos a medio y largo plazo.
No obstante, pese al crecimiento de la facturación, la compañía continúa trabajando en la mejora de su rentabilidad y generación de caja, en un entorno que sigue exigiendo disciplina operativa y ejecución en sus principales programas.











