La multinacional tecnológica GMV ha reforzado su posicionamiento en el ecosistema europeo de defensa tras ser seleccionada como beneficiaria en siete proyectos de la convocatoria 2025 del Fondo Europeo de Defensa (EDF). Con esta participación, la compañía afianza su papel como actor relevante en el desarrollo de capacidades críticas para la seguridad y la autonomía tecnológica de la Unión Europea.
La implicación de GMV abarca iniciativas en ámbitos clave como el espacio, el combate aéreo, la ciberdefensa y los sistemas terrestres, en línea con los objetivos comunitarios de reforzar la cooperación y la soberanía tecnológica. En este contexto, la compañía contribuirá con desarrollos tecnológicos en proyectos orientados tanto a la investigación como a la puesta en marcha de capacidades operativas avanzadas.
En el dominio espacial, GMV participa en SPIDER 2, una iniciativa centrada en el desarrollo de constelaciones de satélites multimisión orientadas a inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR). El proyecto busca mejorar la capacidad de respuesta, reducir los tiempos de revisita y minimizar la latencia de los sistemas, factores determinantes para operaciones de defensa basadas en el espacio.
También en este ámbito, el proyecto ASIMOV plantea una arquitectura federada para operaciones en órbita que integrará desarrollos civiles y militares. Su objetivo es habilitar capacidades de reabastecimiento, reparación, inspección y protección de satélites en condiciones adversas, incluyendo la definición de conceptos operativos y el análisis de la viabilidad de operaciones seguras, junto con la maduración de tecnologías críticas.
En el terreno de la ciberdefensa, GMV forma parte del proyecto ECC2, que desarrollará una solución soberana y federada de mando y control en el ciberespacio. La plataforma integrará módulos de inteligencia, planificación y ejecución de operaciones sobre un entorno digital común que garantice interoperabilidad, federación de datos y seguridad multinivel, en consonancia con las estrategias de transformación digital de la Unión Europea y la OTAN.
Por otro lado, la compañía participa en EICACS 2, una iniciativa orientada a dotar a las fuerzas aéreas europeas de capacidades de combate colaborativo mediante estándares de interoperabilidad, contribuyendo además a la definición de futuras normas en el ámbito de la OTAN. En esta misma línea, el proyecto DART propone un enfoque basado en gemelos digitales y en la ingeniería de sistemas basada en modelos (MBSE) para gestionar la creciente complejidad de los sistemas de combate aéreo, optimizando su diseño, integración y operación en entornos militares.
En el ámbito terrestre, GMV se integra en ACHILE 2, que evoluciona el concepto de sistema del soldado hacia una arquitectura abierta, modular e interoperable. El proyecto incorpora tecnologías como inteligencia artificial para detección de amenazas, realidad aumentada y exoesqueletos, ampliando su alcance desde el soldado individual hasta unidades completas como pelotones.
Por último, en el ámbito aeronáutico, GMV participa en EPIIC 2, una iniciativa centrada en el desarrollo de tecnologías para cabinas de aviones de nueva generación. El objetivo es eliminar limitaciones actuales y permitir que los pilotos se concentren en funciones de liderazgo táctico y en acciones críticas de misión, mejorando la eficacia operativa y la seguridad.
La convocatoria 2025 del Fondo Europeo de Defensa refleja la amplitud del esfuerzo inversor comunitario en capacidades estratégicas, con un total de 57 proyectos seleccionados y la participación de 634 entidades de 26 Estados miembros. De estos, 42 cuentan con participación española. En términos económicos, la convocatoria moviliza 675 millones de euros para desarrollo de capacidades y 332 millones para investigación, abarcando ámbitos como la inteligencia artificial, la ciberdefensa, los drones y los sistemas antidron.
En este contexto, GMV continúa consolidando su trayectoria en programas europeos de cooperación como el EDF y el EDIDP. Con un total acumulado de 49 proyectos, la compañía se mantiene entre las entidades con mayor contribución al programa, reforzando su apuesta por el desarrollo de soluciones tecnológicas avanzadas orientadas a una Europa más segura, resiliente y estratégicamente autónoma.











