En medio del éxito de la misión lunar tripulada Artemisa II, la Administración norteamericana ha propuesto un recorte del 23% del presupuesto de la Nasa para 2027 respecto al del presente año. El pasado viernes, la Oficina de Administración y Presupuesto (OMB) solicitó al Congreso 18.800 millones de dólares para la Nasa, 5.600 millones menos que la cantidad asignada en 2026.
El recorte presupuestario cuenta con el respaldo del administrador de la Nasa, Jared Isaacman, quien señala que el presupuesto asignado es el mayor de cualquier otra agencia espacial del mundo.
“El presupuesto sigue apoyando el regreso seguro y oportuno de los estadounidenses a la Luna y financia los primeros elementos de una presencia estadounidense permanente en la superficie lunar. En general, el presupuesto aprovecha la experiencia y el ingenio de la industria espacial comercial estadounidense para impulsar los intereses de la nación en el espacio. Al recortar actividades innecesarias y costosas, el presupuesto fortalece el enfoque de la Nasa y garantiza que cada dólar gastado impulse el dominio de EEUU en la frontera final”, comienza la solicitud de la OMB al Congreso.
El presupuesto de Donald Trump solicita 8.500 millones de dólares para el programa Artemisa que llevará astronautas estadounidenses a la Luna a finales de 2028. El presupuesto financia íntegramente los módulos de aterrizaje lunar, los trajes espaciales, los sistemas de superficie lunar y los sistemas de transporte de astronautas necesarios para expandir de forma segura y rentable la presencia de EEUU en la superficie lunar. El presupuesto apoya los esfuerzos de la Nasa para mantener la misión dentro del plazo previsto, eliminando requisitos innecesarios y simplificando procedimientos operativos complejos para tomar una ruta más directa a la Luna.
Con relación al establecimiento de una base lunar, el presupuesto proporciona una nueva inversión de 175 millones de dólares para misiones robóticas a la Luna que, junto con las misiones de astronautas, desplegarían los elementos iniciales de un puesto avanzado permanente cerca del polo sur lunar.
El presupuesto cancela más de 40 misiones de baja prioridad para transformar el programa de Ciencia en uno más enfocado y financieramente responsable. “El reemplazo del SLS y Orion con sistemas más rentables es fundamental para apoyar misiones lunares más ambiciosas, incluido el campamento base lunar”, establece la solicitud. “Entre 2005 y 2025, el SLS y Orion y sus sistemas terrestres costaron a los contribuyentes casi 65.000 millones de dólares”, añade.
El presupuesto también reduce la financiación para la investigación y el desarrollo de tecnología que no está impulsada por las necesidades de los usuarios o que desperdicia recursos limitados, incluido el cierre del Cohete de Demostración para Operaciones Cislunares Ágiles, conocido como DRACO, una demostración de motor de cohete termonuclear en el espacio en colaboración con la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa, que enfrentó desafíos técnicos y de diseño que le impidieron alcanzar los objetivos de rendimiento previstos y habrían resultado en sobrecostos presupuestarios significativos.
La Estación Espacial Internacional (ISS) verá reducido su presupuesto en 1.100 millones de dólares, reflejando la próxima transición a un enfoque comercial más rentable para las actividades humanas en el espacio a medida que la costosa operación y mantenimiento de la ISS se acerca al final de su ciclo de vida. El presupuesto prioriza el rápido desarrollo y despliegue de estaciones espaciales comerciales.











