Virgin Galactic ha reactivado la comercialización de sus expediciones de vuelos espaciales con un número limitado de plazas a un precio actual de 750.000 dólares, en un contexto marcado por el avance de su programa de nueva generación de naves SpaceShip y la proximidad de su regreso a las operaciones comerciales.
El anuncio se produce tras la consecución de varios hitos técnicos durante el primer trimestre de 2026. La primera de las nuevas naves se encuentra en la fase final de ensamblaje estructural y está previsto que inicie pruebas en tierra a partir de abril. En paralelo, ya han comenzado las pruebas estáticas como preparación para la campaña de ensayos en vuelo, que la compañía mantiene programada para el tercer trimestre de 2026. Si se cumplen los plazos, los vuelos comerciales se reanudarán en el cuarto trimestre del mismo año.
El consejero delegado de la compañía, Michael Colglazier, subrayó que la apertura de ventas responde al aumento de la confianza en el progreso del programa. En este sentido, la compañía prevé bautizar formalmente su primera nave en los próximos meses, en paralelo al desarrollo de las fases de prueba.
Con la primera SpaceShip entrando en fase de ensayos, los esfuerzos industriales se centran en apoyar las pruebas y en la producción de una segunda nave, cuya entrada en servicio está prevista entre finales del cuarto trimestre de 2026 y el primer trimestre de 2027. Este calendario se enmarca en la estrategia de incremento progresivo del ritmo de vuelos espaciales.
Asimismo, Virgin Galactic avanza en la preparación de su cadena de suministro con el inicio previsto del ensamblaje de motores de cohete en su fábrica de Phoenix, cuya producción arrancará en el cuarto trimestre de 2026.
Evolución financiera en un año de transición
En el plano financiero, la compañía cerró 2025 con una posición de liquidez de 338 millones de dólares en efectivo, equivalentes y valores negociables. Los ingresos del cuarto trimestre se situaron en 0,3 millones de dólares, frente a los 0,4 millones del mismo periodo del año anterior, vinculados a tarifas de acceso de futuros astronautas.
Durante ese trimestre, los gastos operativos se redujeron hasta 61 millones de dólares, frente a los 82 millones registrados en el cuarto trimestre de 2024, lo que contribuyó a limitar la pérdida neta a 63 millones de dólares, por debajo de los 76 millones del ejercicio previo. En términos de EBITDA ajustado, la compañía registró -49 millones de dólares, mejorando respecto a los -63 millones del año anterior.
En el conjunto del ejercicio 2025, los ingresos alcanzaron los dos millones de dólares, frente a los siete millones de 2024, descenso atribuido a la pausa en los vuelos comerciales para centrar recursos en el desarrollo de las nuevas naves. La pérdida neta anual se redujo a 279 millones de dólares, desde los 347 millones del ejercicio anterior, en línea con la contención del gasto operativo.
El flujo de caja libre se situó en -438 millones de dólares, mejorando respecto a los -475 millones de 2024, mientras que la compañía reforzó su financiación mediante la emisión de acciones, con ingresos brutos de 122 millones de dólares en el conjunto del año.











