Avio cerró el ejercicio 2025 con resultados financieros en máximos históricos y con un conjunto de avances industriales y estratégicos que refuerzan su posición dentro del sistema europeo de lanzadores. La compañía aeroespacial italiana registró un récord de cartera de pedidos y un crecimiento significativo de ingresos, al tiempo que consolidó la actividad operativa de los lanzadores Vega C y su participación en el programa Ariane 6.
El consejo de administración de la empresa aprobó el informe financiero correspondiente a 2025, que refleja una evolución positiva tanto en el negocio espacial como en el segmento de defensa, y establece una hoja de ruta de crecimiento que se prolongará durante los próximos años.
Avio cerró el ejercicio con una cartera de pedidos de 2.166 millones de euros, lo que supone un incremento del 25,6% respecto a diciembre de 2024. Durante el año se incorporaron nuevos contratos por aproximadamente 1.000 millones de euros, vinculados principalmente a servicios de lanzamiento de Vega, a la producción de componentes para Ariane 6 y a contratos de propulsión para defensa con clientes europeos y estadounidenses.
Los ingresos netos alcanzaron los 541,7 millones de euros, un aumento del 22,7% respecto al ejercicio anterior. Este crecimiento estuvo impulsado por la producción asociada al lanzador Vega C, el incremento de la fabricación de los aceleradores P120C y P160C para Ariane 6 y la expansión de la actividad en el ámbito de defensa.
En términos operativos, el EBITDA reportado ascendió a 32,3 millones de euros, con un aumento cercano al 25% respecto a 2024, mientras que el EBIT alcanzó los 12 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 42,7%. Por su parte, el beneficio neto se situó en 11,6 millones de euros, un incremento del 81,6% que supera las previsiones iniciales de la compañía.
La posición financiera neta alcanzó los 591,7 millones de euros, con un aumento de más de 500 millones respecto al cierre de 2024, impulsado principalmente por los ingresos derivados de la ampliación de capital completada en noviembre de 2025 y por anticipos asociados a pedidos recibidos en el último trimestre del año.
Consolidación operativa de Vega C
En el ámbito espacial, el ejercicio 2025 estuvo marcado por la consolidación de las operaciones del lanzador Vega C, que completó cuatro misiones con éxito en un periodo de 12 meses.
Entre ellas destaca la misión VV28, realizada el 1 de diciembre de 2025, que colocó en órbita el satélite KOMPSAT-7 para el Korea Aerospace Research Institute (KARI). Este lanzamiento siguió a las misiones VV27 y VV26, efectuadas el 26 de julio y el 29 de abril respectivamente, que permitieron poner en órbita cuatro satélites CO3D desarrollados por Airbus, el satélite MicroCarb del CNES y el satélite Biomass de la Agencia Espacial Europea (ESA).
El éxito de estas misiones refuerza la fiabilidad y versatilidad del lanzador y consolida las relaciones comerciales con clientes institucionales y privados.
Además, el 10 de julio de 2025 se aprobó la nueva declaración de explotación de lanzadores (Launchers Exploitation Declaration), que designa oficialmente a Avio como proveedor de servicios de lanzamiento para la familia Vega. Posteriormente, el 19 de agosto de 2025, el Gobierno francés concedió a la empresa una licencia administrativa de 10 años para realizar operaciones de lanzamiento Vega desde el Centro Espacial de Guayana.
Se trata de la primera vez que una empresa italiana recibe la responsabilidad de proporcionar servicios de acceso al espacio, lo que refleja su posicionamiento dentro de la industria espacial europea.
Paralelamente, Avio mantiene un papel relevante dentro del programa Ariane 6, en el que participa como socio industrial suministrando los aceleradores de combustible sólido P120C y componentes clave para los motores Vulcain 2.1 y Vinci.
Durante 2025 se realizaron varias misiones del lanzador europeo, incluyendo los vuelos VA265 y VA266, completados el 4 de noviembre y el 17 de diciembre. Estas misiones permitieron poner en órbita el satélite Sentinel-1D y dos satélites del sistema europeo de navegación Galileo.
En noviembre de 2025, Avio firmó con ArianeGroup un contrato superior a 200 millones de euros para la producción de componentes del Ariane 6 hasta 2029, incluyendo los aceleradores P120C y P160C y las turbobombas de oxígeno líquido.
Impulso del negocio de defensa
El ejercicio también estuvo marcado por un crecimiento significativo de la actividad en el sector de defensa, con pedidos superiores a 250 millones de euros. En Europa, Avio reforzó su colaboración con el grupo MBDA mediante nuevos contratos de producción firmados en julio y diciembre por un valor conjunto cercano a 100 millones de euros.
Al mismo tiempo, la compañía avanzó en el desarrollo de su actividad en Estados Unidos, estableciendo nuevas colaboraciones con el Gobierno estadounidense y ampliando acuerdos con empresas del sector. Entre ellas se encuentra Raytheon, con la que Avio firmó un pedido para continuar el trabajo de ingeniería del motor cohete Mk 104 de doble impulso, vinculado al programa Standard Missile.
Asimismo, la empresa suscribió memorandos de entendimiento con Raytheon y con Lockheed Martin para apoyar el desarrollo de su futura instalación industrial en Estados Unidos.
Nueva estrategia industrial y expansión internacional
Uno de los hitos estratégicos del año fue la aprobación del nuevo plan de negocio de la compañía el 11 de septiembre de 2025, acompañado del lanzamiento de una ampliación de capital de 400 millones de euros destinada a reforzar la capacidad industrial tanto en el ámbito espacial como en el de defensa.
La ampliación fue aprobada por la junta extraordinaria de accionistas el 23 de octubre con más del 99% del capital representado y se completó el 20 de noviembre con la suscripción total de las acciones ofertadas. Los fondos obtenidos se destinarán, entre otras iniciativas, a la construcción de una planta de fabricación de motores de combustible sólido en Estados Unidos, concretamente en Virginia, cuya entrada en operación está prevista para finales de 2028.
De cara al ejercicio 2026, Avio prevé mantener una senda de crecimiento sostenido. La compañía estima que su cartera de pedidos se situará entre 2.000 y 2.100 millones de euros, mientras que los ingresos podrían alcanzar entre 560 y 590 millones de euros. Las previsiones incluyen un EBITDA reportado de entre 27 y 35 millones de euros y un beneficio neto estimado de entre 8 y 13 millones.
En paralelo, el consejo de administración propondrá a la junta de accionistas prevista para el 28 de abril de 2026 la distribución de un dividendo total de 6,8 millones de euros, equivalente a 0,14846 euros por acción, con pago previsto a partir del 20 de mayo. Según el consejero delegado de Avio, Giulio Ranzo, el ejercicio 2025 representa un punto de inflexión estratégico para la compañía. En su valoración, el éxito de las misiones Vega C y la contribución al programa Ariane 6 demuestran la fiabilidad tecnológica de la empresa, mientras que los acuerdos en defensa y la ampliación de capital sientan las bases para una nueva fase de crecimiento tanto en Europa como en Estados Unidos.











