Boeing ha recibido un contrato de 2.000 millones de dólares de la Fuerza Aérea de Estados Unidos para continuar el desarrollo del Programa de Reemplazo de Motores Comerciales B-52. Esta próxima fase se centra en modificar y probar en vuelo dos aviones de prueba B-52 para validar las actualizaciones antes de pasar a la producción completa.
Los nuevos motores y sistemas aumentarán la eficiencia, el alcance y la vida útil, manteniendo la relevancia del B-52 hasta 2050 y más allá. Las modificaciones también mejorarán la fiabilidad, agilizarán el mantenimiento, reducirán el coste del ciclo de vida y permitirán misiones más largas, todo ello para apoyar directamente al combatiente.
Los técnicos instalarán nuevos motores comerciales Rolls‑Royce F‑130 y otras actualizaciones de subsistemas en las instalaciones de modificación de Boeing en San Antonio, Texas.
Los dos aviones de prueba también recibirán actualizaciones en la generación y distribución de energía, sistemas hidráulicos y neumáticos, controles y pantallas de cabina, aviónica de vuelo y capacidad de arranque de motores a bordo.
Con estas mejoras, la Fuerza Aérea ha dado a los aviones modificados un nuevo nombre: B-52J. Es el primer cambio de designación de plataforma desde el modelo H de 1961, lo que demuestra la importancia de estos cambios.
“Desde 1955, el B-52 ha sido un pilar fundamental de la tríada nuclear de Estados Unidos”, declaró Troy Dawson, vicepresidente de programas de bombarderos de Boeing. “Esta modernización demuestra la confianza constante de nuestros clientes en una era de ‘paz a través de la fuerza’. Los nuevos motores permitirán a la flota volar más lejos y durante más tiempo, con mayor fiabilidad y facilidad de mantenimiento, a la vez que operan a un menor coste total”.











