El cohete portador Long March 8A despegó desde el Centro de Lanzamiento Espacial Comercial de Hainan y completó la inserción en la órbita prevista de 10 grupos de satélites de Internet satelital en órbita baja. El lanzamiento, confirmado como exitoso, refuerza la estrategia china para el despliegue de servicios de conectividad global mediante constelaciones satelitales.
El Chang-8A, desarrollado por la Primera Academia de la Corporación de Ciencia y Tecnología Aeroespacial de China, cuenta con una longitud aproximada de 50,5 metros y un peso al despegue de 371 toneladas. Su capacidad de carga permite transportar hasta siete toneladas a una órbita heliosíncrona de 700 kilómetros.
Se trata de un cohete de combustible líquido con dos etapas y media. La primera etapa está equipada con un módulo de oxígeno líquido y queroseno de 3,35 metros de diámetro, mientras que la segunda etapa incorpora un módulo de hidrógeno-oxígeno de igual diámetro, junto con dos propulsores líquidos acoplados. El carenado, con 5,2 metros de diámetro, mejora la versatilidad del vehículo en misiones diversas.
Durante esta misión, el Long March 8A perfeccionó un modelo especializado de prueba y lanzamiento, logrando por primera vez la operación de “dos cohetes en paralelo” en el mismo sitio de lanzamiento, lo que incrementa de forma significativa la eficiencia del proceso.
Este enfoque operativo redujo los tiempos de espera en comparación con el modelo tradicional, ahorrando aproximadamente cinco días. Una vez que el cohete llegó a la zona de lanzamiento, el ensamblaje se completó en uno o dos días, tras lo cual la mayoría del personal se desplazó al taller de pruebas verticales para continuar con tareas adicionales, como la fijación de la plataforma al cuerpo del lanzador.
Los 10 grupos de satélites para Internet satelital en órbita baja han sido desarrollados y fabricados por la Quinta Academia de la Corporación de Ciencia y Tecnología Aeroespacial de China. Estos satélites forman parte del plan nacional para ofrecer servicios de conectividad avanzada a través de constelaciones distribuidas en órbita baja.
Este lanzamiento marca la misión número 591 de la serie de cohetes Larga Marcha, consolidando la posición del Chang-8A como uno de los vectores clave para el despliegue de satélites de comunicaciones en China.











