El astronauta español de la Agencia Espacial Europea (ESA) Pablo Álvarez regresó a Houston, EEUU, la semana pasada para realizar su décimo entrenamiento en el Neutral Buoyancy Lab de la Nasa.
“Esta vez, me enfrenté al reto de reemplazar una bomba del sistema de control térmico… ¡un monstruo de 350 kilos!”, dijo en la red social X. “Además, practiqué el enrutamiento de cables, tareas clave para futuras caminatas espaciales”.
“En total, pasé seis horas bajo el agua junto al increíble astronauta Luca Parmitano. El entrenamiento en el NBL es duro, pero cada sesión me acerca más a estar listo para trabajar fuera de la Estación Espacial internacional (ISS) en microgravedad”, añadió.











