El Experimento de Minería de Hielo de Recursos Polares-1 (PRIME-1) de la Nasa se está preparando para explorar el subsuelo de la Luna y analizar dónde pueden estar los recursos lunares. Los dos instrumentos clave del experimento demostrarán la capacidad para extraer y analizar el suelo lunar para comprender mejor el entorno lunar y los recursos del subsuelo, allanando el camino para la exploración humana sostenible en el marco de la campaña Artemisa de la agencia para el beneficio de todos.
Sus dos instrumentos trabajarán en conjunto: el taladro de hielo y regolito para explorar nuevos terrenos (TRIDENT) perforará la superficie de la Luna para recolectar muestras, mientras que el espectrómetro de masas para observar las operaciones lunares (MSOLO) analizará estas muestras para determinar la composición del gas liberado en toda la profundidad de muestreo. La tecnología PRIME-1 proporcionará datos valiosos para ayudar a comprender mejor la superficie de la Luna y cómo trabajar con ella y sobre ella.
“La capacidad de perforar y analizar muestras al mismo tiempo nos permite reunir información que determinará el futuro de la utilización de los recursos lunares”, afirmó Jackie Quinn, directora del proyecto PRIME-1 en el Centro Espacial Kennedy de la Nasa en Florida. “La exploración humana de la Luna y del espacio profundo dependerá de que hagamos un buen uso de los recursos locales para producir suministros necesarios para vivir y trabajar en otro cuerpo planetario”.
El experimento PRIME-1 es una de las cargas útiles de la Nasa a bordo de la próxima entrega lunar a través de la iniciativa CLPS (Servicios de Carga Lunar Comercial) de la Nasa, que se lanzará desde el Centro Espacial Kennedy de la agencia el miércoles 26 de febrero, en el módulo de aterrizaje lunar Athena de Intuitive Machines y explorará el suelo lunar en Mons Mouton, una meseta lunar cerca del Polo Sur de la Luna.
TRIDENT, desarrollado por Honeybee Robotics, una empresa de Blue Origin, es un taladro de percusión rotatorio diseñado para excavar regolito lunar y material del subsuelo hasta un metro de profundidad. El taladro extraerá muestras, cada una de aproximadamente 10 centímetros de longitud, lo que permitirá a los científicos analizar cómo se distribuyen los gases atrapados y congelados a diferentes profundidades debajo de la superficie.
El taladro TRIDENT está equipado con dientes de corte de carburo para penetrar incluso los materiales lunares más duros. A diferencia de los taladros lunares anteriores utilizados por los astronautas durante las misiones Apolo, TRIDENT se controlará desde la Tierra. El taladro puede proporcionar información clave sobre las temperaturas del subsuelo, así como obtener información clave sobre las propiedades mecánicas del suelo del Polo Sur lunar. Aprender más sobre las temperaturas y propiedades del regolito mejorará en gran medida nuestra comprensión de los entornos en los que los recursos lunares pueden ser estables, revelando qué recursos pueden estar disponibles para futuras misiones a la Luna.
Un espectrómetro de masas comercial listo para usar, MSOLO, desarrollado por INFICON y adaptado para vuelos espaciales en Kennedy, analizará cualquier gas liberado de las muestras extraídas con TRIDENT, buscando la posible presencia de hielo de agua y otros gases atrapados debajo de la superficie. Estas mediciones ayudarán a los científicos a comprender el potencial de la Luna para la utilización de recursos.
En el marco del modelo CLPS, la Nasa está invirtiendo en servicios de entrega comercial a la Luna para permitir el crecimiento de la industria y apoyar la exploración lunar a largo plazo. Como cliente principal de las entregas CLPS, la Nasa es uno de los muchos clientes de vuelos futuros. PRIME-1 fue financiado por el programa Game Changing Development de la Dirección de Misiones de Tecnología Espacial de la Nasa.











