La Corporación Espacial Estatal de Rusia, Roscosmos, mantiene un diálogo regular con la Nasa, en particular sobre la situación en torno a la nave espacial Starliner de Boeing, actualmente anclada en la Estación Espacial Internacional (ISS), declaró el director de la agencia espacial rusa, Yuri Borisov, según recoge la agencia Tass.
«Nuestros colegas estadounidenses tienen problemas con la Starliner: no saben cómo traer a la tripulación de vuelta a la Tierra. Estamos en constante diálogo con ellos», dijo Borisov en el foro de jóvenes Terra Scientia, que se celebra durante este mes en Solnechnogorsk, en las afueras de Moscú.
La nave espacial CST-100 Starliner de Boeing se encuentra actualmente en su primera misión tripulada a la ISS. El cohete que transportó la nave despegó desde Cabo Cañaveral el 5 de junio y la nave se acopló a la ISS poco más de 24 horas después. Inicialmente, se esperaba que la Starliner permaneciera sólo ocho días en órbita, pero la Nasa ha prolongado en repetidas ocasiones la misión de los astronautas Barry «Butch» Wilmore y Sunita Williams. A día de hoy, aún no hay fecha fija para su regreso a la Tierra.
El equipo de gestión de vuelos espaciales tripulados de la Nasa proporcionó una actualización a los medios informativos el pasado miércoles sobre la prueba de vuelo tripulado de Boeing de la agencia en la ISS. El grupo, incluido el administrador asociado de operaciones espaciales Ken Bowersox, destacó el papel que desempeña la seguridad como valor central en la Nasa y cómo la seguridad guía el proceso de toma de decisiones para la misión.
El equipo también abordó numerosos aspectos de la prueba de vuelo tripulado, mientras la Nasa y Boeing evalúan los datos de prueba de Starliner generados durante las últimas semanas antes de la junta de control del Programa de tripulación comercial de la agencia. La Nasa planea luego realizar una revisión de preparación donde el liderazgo de la agencia finalizará el plan para que los astronautas Butch Wilmore y Suni Williams regresen de la estación espacial.
El objetivo principal del Programa de Tripulación Comercial de la agencia espacial norteamericana son dos sistemas únicos de vuelos espaciales tripulados con objeto de no depender de Rusia. Para ello contrató a Boeing y SpaceX con sus respectivas naves Starliner y Dragon. “Si alguno de los dos sistemas tuviera un problema, la Nasa aún tiene la capacidad de lanzar y devolver a los miembros de la tripulación para garantizar la seguridad y una presencia humana continua a bordo de la ISS”, dijo el miércoles la agencia norteamericana.
Los viajes de Dragon
SpaceX lanzó el primer vuelo operativo de su nave espacial tripulada Dragon, la Crew-1, como parte del Programa de Tripulación Comercial impulsado por la Nasa el 16 de noviembre de 2020 con cuatro astronautas a bordo a la ISS. La misión concluyó con éxito el 2 de mayo de 2021 tras amerizar en el Golfo de México.
Para el mes próximo está previsto el lanzamiento a la ISS de la Crew-9 y su regreso a la Tierra en febrero de 2025. Los equipos de la Nasa, según anunció la agencia el pasado miércoles, están evaluando la posibilidad del regreso a la Tierra de Wilmore y Williams como parte de la misión Crew-9.
Recientemente, y a propósito de un contrato de la Nasa con SpaceX para misiones espaciales de rescate, se llegó a comentar en medios informativos que la finalidad de dicho contrato tenía que ver con el posible rescate de Starliner y los dos astronautas de su tripulación. Inmediatamente, la Nasa desmintió dicho rumor en las redes sociales: “El contrato no está relacionado con Starliner. La Nasa explora continuamente una amplia gama de opciones de contingencia con nuestros socios para garantizar la seguridad de la tripulación a bordo de la ISS. Durante los últimos años, la agencia ha trabajado con su socio comercial SpaceX para proporcionar información adicional y capacidad de retorno en la nave espacial Dragon en caso de una contingencia».











