La ministra de Defensa, Margarita Robles, visitó el pasado viernes el Centro de Instrucción de Medicina Aeroespacial (CIMA), dependiente del Ejército del Aire y del Espacio, donde conoció de primera mano su novedoso laboratorio de hipoxia normobárica. La ministra recorrió las instalaciones de este centro especializado en la optimización y mejora de las capacidades del personal con responsabilidad en vuelo.
La visita, en la Base Aérea de Torrejón, en Madrid, comenzó con una presentación a cargo de la coronel directora del CIMA, María Rosa García, quien explicó cómo son los exigentes reconocimientos de salud y entrenamientos para los pilotos en las condiciones adversas que supone el medio aeronáutico.
La titular de Defensa felicitó a todo su personal por su «buen trabajo» y por ser «centro de referencia» de la medicina aeroespacial en España. El CIMA orienta principalmente su actividad a cuatro áreas fundamentales: reconocimientos médicos del personal de vuelo; entrenamiento aeromédico; docencia y participación en la investigación de accidentes aéreos.
Sus cometidos principales son certificar la evolución médica del personal en vuelo, tanto civil como militar, siempre a nivel pericial y garantizando su condición psicofísica. «Nuestra misión es velar o contribuir a la seguridad de vuelo, pero actuando sobre el factor humano», destacó la coronel García, quien añadió que los reconocimientos de salud en el CIMA son muy exhaustivos ya que pasan por muchos especialistas, y que aunque se trata de medicina pericial, al tratar con seres humanos deben realizarse de forma muy cuidadosa.
Entrenamiento aeromédico
Para llevar a cabo el entrenamiento aeromédico, el CIMA cuenta con diversos medios materiales y laboratorios que ha podido recorrer la ministra, como el laboratorio de análisis clínicos o el de entrenamiento de escape en aguas poco profundas (Dunker).
En el Dunker, Robles ha asistido a la explicación del brigada Francisco Albero, que destacó que lo que se intenta en este espacio es que «las tripulaciones sepan afrontar una situación de estrés bajo el agua una vez que han caído, desde usar los equipos de emergencia hasta el objetivo final que es simular el escape del cockpit«. La ministra, que ha conversado durante un rato con alumnos de la Academia General del Aire, les ha felicitado por su valentía tras presenciar un ejercicio de escape en aguas profundas.
Posteriormente, Robles ha podido visitar el laboratorio de altitud, que dispone de dos cámaras hipobáricas donde las tripulaciones experimentan los efectos de la hipoxia, los cambios de presión y las rápidas descompresiones simulando condiciones de altitud.
«Lo que intentamos con estos entrenamientos es que, si a un piloto le fallan los equipos o tiene una pérdida de presurización, detecte los síntomas de hipoxia», dijo el brigada Carlos González. La ministra se ha interesado por los síntomas que la hipoxia puede provocar en los pilotos, tales como el cansancio, pérdida de reflejos, pérdida de visión y hasta pérdida del conocimiento.
Laboratorio de hipoxia nomobárica
Robles visitó también el novedoso laboratorio de hipoxia normobárica del CIMA, que permite experimentar hipoxia sin cambiar las condiciones de presión. El laboratorio ha sido desarrollado por una empresa española y aún se encuentra en pruebas.
La brigada Patricia Navarro detalló que en este espacio se pone a los pilotos en hipoxia para «poder simular lo más parecido a las maniobras reales que realizan en vuelo». La ministra presenció cómo se controlan los parámetros fisiológicos de los pilotos a través de gráficas que muestran indicadores como la saturación de oxígeno, la frecuencia cardiaca, el volumen respiratorio y la frecuencia de ventilación.
El Centro de Instrucción de Medicina Aeroespacial cuenta desde 2017 con la Certificación ISO 9001-2015 en valoración de la aptitud médica del personal de las Fuerzas con responsabilidad de vuelo; en valoración de la aptitud médica del personal de Aviación Civil; en docencia en Medicina Aeroespacial, Ciencias de la Salud y Rendimiento Humano aplicadas al vuelo; y en la investigación para esas mismas disciplinas.











