Una empresa conjunta hispano-británica, que tendrá su sede en un Estado miembro de la Unión Europea distinto de España, se hará cargo de la administración, gestión y seguridad del aeropuerto de Gibraltar, conforme al texto definitivo del tratado histórico en relación a Gibraltar publicado este jueves.
La gestión será adjudicada mediante licitación y estará supervisado por un comité especializado que velará por el cumplimiento de las normas internacionales. Estarán permitidos vuelos entre Gibraltar, la UE y el Reino Unido solo por aerolíneas autorizadas, así como el sobrevuelo y las escalas técnicas.
Esta empresa conjunta permitirá coordinar la aplicación de la normativa europea, gestionar los aspectos prácticos del funcionamiento del aeropuerto y garantizar la cooperación entre las autoridades implicadas. El texto subraya expresamente que estas disposiciones no afectan a las posiciones jurídicas de España ni del Reino Unido sobre la soberanía del territorio. Aunque la soberanía seguirá siendo británica, el aeropuerto podrá ser utilizado en la práctica como infraestructura compartida con España.
Gibraltar no entra formalmente en Schengen, pero sí adopta sus reglas de control en el aeropuerto. Se prevé que agentes españoles, en nombre del espacio Schengen, realicen controles junto con autoridades gibraltareñas/británicas.
La aplicación del nuevo régimen del aeropuerto estará sujeta a mecanismos de supervisión conjunta, evaluaciones periódicas del cumplimiento de las normas acordadas y decisiones de los órganos bilaterales previstos en el acuerdo. Cualquier cambio operativo deberá canalizarse a través de estos mecanismos, lo que garantiza un control continuado del sistema, según el tratado, cuya entrada en vigor está prevista para el próximo mes de abril.
El texto íntegro del tratado, con sus 1.034 páginas, ha sido compartido con el Parlamento Europeo y el de ambos países. Delegaciones españolas ya han visitado el aeropuerto para analizar la creación de las futuras instalaciones Schengen conjuntas.











