El Cabildo de Tenerife impulsa la candidatura de la isla para albergar uno de los gateways del sistema europeo de comunicaciones seguras por satélite IRIS². La propuesta se apoya en el telepuerto que desarrollan el Instituto Tecnológico y de Energías Renovables (ITER) y Canarysat, una infraestructura que podría servir de base para conectar la futura constelación europea con las redes terrestres de telecomunicaciones.
La iniciativa pretende incorporar a Tenerife a un programa estratégico para la autonomía tecnológica de la Unión Europea, además de atraer actividad empresarial y favorecer la creación de empleo especializado. La candidatura cuenta con el respaldo del Gobierno de Canarias, la Agencia Espacial Española y el tejido empresarial y científico de la isla.
IRIS² constituye el tercer gran programa espacial de la Unión Europea, después de Galileo, dedicado a la navegación por satélite, y Copernicus, centrado en la observación de la Tierra. El proyecto contempla una inversión global superior a los 15.600 millones de euros y una constelación principal de 348 satélites, cuyos primeros lanzamientos están previstos para 2029.
La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, ha defendido la participación de la isla en esta iniciativa como una oportunidad para atraer inversiones tecnológicas y ampliar las perspectivas profesionales de los jóvenes. «Queremos que las comunicaciones del futuro pasen por Tenerife y generen actividad aquí», afirmó. Dávila también destacó la posición geográfica de la isla en el Atlántico y las capacidades de sus empresas y centros científicos como elementos que pueden contribuir al desarrollo de este tipo de infraestructuras.
Una conexión entre el espacio y las redes terrestres
Los gateways son estaciones terrestres que permiten enlazar los satélites con las redes de telecomunicaciones. A través de antenas y equipos especializados, reciben y transmiten señales para conectar los sistemas espaciales con las infraestructuras terrestres. Su funcionamiento requiere conexiones fiables, operación técnica y mantenimiento continuado.
En el caso de IRIS², estas instalaciones contribuirán a prestar comunicaciones seguras para servicios públicos, infraestructuras críticas y operaciones de emergencia, incluso en situaciones en las que las redes terrestres sufran interrupciones o tengan una capacidad limitada. El programa también prevé ofrecer servicios a usuarios comerciales.
La incorporación de Tenerife a esta red dependerá del proceso de selección de emplazamientos del programa europeo. La candidatura insular plantea aprovechar las infraestructuras que ya están en desarrollo para facilitar su posible integración en el sistema.
El principal soporte de la propuesta es el telepuerto que impulsan el ITER y Canarysat, con un presupuesto de 18,18 millones de euros y cofinanciación europea a través del mecanismo CEF Digital. La instalación se ha concebido como una plataforma abierta a distintos operadores y preparada para trabajar con satélites situados en diferentes órbitas. Sobre esta base tecnológica, la candidatura contempla incorporar los equipos y las capacidades específicas que exigiría la participación en IRIS².
El proyecto se integra, además, en un entorno que dispone de otras infraestructuras tecnológicas. Entre ellas figuran el centro de datos D-ALiX, los recursos de supercomputación y las redes terrestres y submarinas de Canalink. La combinación de estas capacidades permitiría reunir en un mismo entorno servicios de comunicaciones, operación y tratamiento de datos.
El respaldo de las administraciones, las empresas y la comunidad científica constituye otro de los elementos de la candidatura. Según Dávila, esta colaboración permite «sumar el esfuerzo de las administraciones, el conocimiento científico y la iniciativa empresarial para defender proyectos de alcance internacional».
Posible impacto en el empleo tecnológico
La eventual elección de Tenerife para albergar un gateway de IRIS² podría abrir oportunidades para profesionales de las telecomunicaciones, la operación de redes y el mantenimiento especializado. También podría facilitar la participación de proveedores tecnológicos y favorecer la llegada de nuevas empresas vinculadas a estas actividades.
No obstante, la dimensión económica y laboral de esta posible implantación todavía está pendiente de concretarse. La inversión superior a 15.600 millones de euros corresponde al conjunto del programa europeo, mientras que los 18,18 millones se refieren al telepuerto que sustenta la candidatura tinerfeña.
La selección definitiva del emplazamiento y la configuración que tendría la instalación en la isla determinarán el alcance de la inversión y del empleo que pudiera generar.











