SpaceX lanzó este martes un Falcon 9 con dos satélites de la misión Galileo L13 de la Comisión Europea a la órbita terrestre media desde el complejo de lanzamiento espacial 40 (SLC-40) en la estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral en Florida. SpaceX colocó los satélites 31 y 32 (FM 26/32) en la órbita media terrestre, donde se unirán al resto de la constelación. Estos satélites contribuirán a la robustez y disponibilidad de las señales de Galileo y mejorarán la precisión del sistema EUSpace.
Este fue el 22 lanzamiento de este cohete de primera etapa del Falcon 9, que anteriormente lanzó las misiones CRS-22, Crew-3, Turksat 5B, Crew-4, CRS-25, Eutelsat HOTBIRD 13G, O3B mPOWER, PSN SATRIA, Telkomsat Marah Putih 2 y 12 Starlink. Tras la separación de las etapas, la primera etapa aterrizó en la plataforma ‘Just Read the Instructions’, estacionada en el océano Atlántico.
La reutilización rápida y fiable es fundamental para que la vida sea multiplanetaria. Cada misión es una oportunidad para aprender y aportar información a las misiones futuras. Durante la misión Galileo L12 a principios de este año, se empleó el cohete Falcon 9 para proporcionar el rendimiento adicional necesario para poner la carga útil en órbita. Los datos de esa misión sirvieron de base para realizar cambios sutiles en el diseño y la operación, incluidas reducciones de masa y ajustes de trayectoria, que permitirán recuperar y reutilizar este cohete de forma segura.
“La trayectoria de reentrada del cohete propulsor genera un calentamiento y una presión dinámica mayores en el cohete propulsor que en muchos de sus aterrizajes históricos. Aunque las condiciones de reentrada están en el extremo superior de las misiones anteriores, siguen siendo aceptables”, indicó la empresa lanzadora.











