La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha visitado el Centro de Operaciones Aéreas Combinadas (CAOC) de la OTAN, desde donde se monitoriza parte del espacio aéreo europeo y se trabaja en la seguridad de los países aliados. La visita ha puesto el foco en los nuevos retos que plantea la evolución de las amenazas aéreas, especialmente por el desarrollo y la proliferación de sistemas no tripulados.
El trabajo del CAOC se desarrolla de forma permanente, 24 horas al día y siete días a la semana, en el control y la defensa del espacio aéreo de un área de responsabilidad que comprende alrededor de una quincena de países.
Durante su visita, Robles destacó el papel de España dentro de la Alianza y la preparación de sus Fuerzas Armadas para responder a un escenario marcado por la aparición de nuevas amenazas y por la rápida evolución de las tecnologías empleadas. “Este centro da buena cuenta del compromiso de España con la OTAN”, señaló la ministra, quien subrayó la preparación y actualización constantes del personal de las Fuerzas Armadas, tanto en los centros de operaciones como sobre el terreno.
Los drones, un nuevo reto para la defensa aérea
Los drones y, especialmente, la evolución de su capacidad de producción han transformado el ecosistema de la defensa aérea. Sus características, entre ellas su tamaño y sus condiciones de vuelo, se combinan con una diferencia significativa entre su coste de producción y el de los sistemas de defensa tradicionales.
Esta asimetría ha convertido a los sistemas no tripulados en una de las amenazas que concentran buena parte de los esfuerzos y del entrenamiento de las fuerzas aéreas. La preparación para su neutralización afecta tanto a los pilotos desplegados, por ejemplo, en el Flanco Este, como al personal que trabaja en los centros de operaciones.
En este contexto, uno de los principales retos pasa por reducir los tiempos de respuesta y agilizar la toma de decisiones para poder hacer frente a amenazas que presentan nuevas características y que pueden evolucionar con rapidez.
Las Fuerzas Aéreas españolas han tenido ocasión de demostrar su capacidad para responder a este tipo de situaciones. La última de ellas se produjo hace unos días en Rumanía, donde su actuación se enmarca en las labores de vigilancia y defensa desarrolladas en el Flanco Este.
La evolución de los sistemas y tecnologías empleados en el ámbito de la defensa obliga a mantener una actualización constante de los procedimientos y de la formación del personal. El CAOC constituye uno de los puntos desde los que se desarrolla esta actividad permanente de vigilancia y coordinación.
Robles puso precisamente el acento en la preparación de los militares españoles y en su capacidad para adaptarse a un entorno operativo en transformación. La ministra destacó que esta actualización se desarrolla tanto en los centros de mando como en las operaciones desplegadas sobre el terreno, entre ellas las relacionadas con ‘Eastern Sentry’. El objetivo es mantener la capacidad necesaria para garantizar la seguridad del espacio aéreo ante nuevas amenazas y retos.
En este escenario, la evolución de los drones plantea un desafío adicional por la rapidez con la que pueden desarrollarse y producirse estos sistemas, así como por sus características y por el coste comparativamente reducido de algunos de ellos frente a los medios empleados para neutralizarlos.
Cooperación internacional
Durante la visita, Robles también valoró las sinergias derivadas de la internacionalización del personal que trabaja en el CAOC y la colaboración permanente entre los distintos actores implicados en la vigilancia y defensa del espacio aéreo.
La cooperación internacional constituye una parte esencial de la actividad del centro, tanto por su ámbito de responsabilidad como por la necesidad de coordinar las actuaciones destinadas a garantizar la seguridad del espacio aéreo de los países aliados.
La ministra agradeció el trabajo desarrollado por el personal del CAOC y destacó la importancia de esta colaboración para garantizar la seguridad de España y de su entorno.
El escenario actual está marcado, según Defensa, por la volatilidad y por el desarrollo constante de sistemas y tecnologías cada vez más avanzados. Esta evolución obliga a mantener un proceso continuo de aprendizaje y adaptación.
Robles subrayó que las Fuerzas Armadas españolas están preparadas para afrontar este proceso en el marco de las organizaciones internacionales de las que España forma parte, entre ellas la OTAN, la Unión Europea y Naciones Unidas.
La visita al CAOC pone así de relieve la importancia de la vigilancia permanente del espacio aéreo y de la capacidad de respuesta ante unas amenazas que, con la incorporación de nuevas tecnologías y sistemas no tripulados, están modificando las necesidades de la defensa aérea.











