El miércoles 3 de septiembre, la nave Dragon de SpaceX completó una prueba inicial para observar su nueva capacidad de mantener la altitud de la Estación Espacial Internacional (ISS). Se trataba de elevar la altitud del puesto orbital que normalmente ha venido realizando las naves de carga rusa Progress.
Dos motores Draco, ubicados en el tronco de la Dragon y que contiene un sistema de propulsión independiente, se utilizaron para ajustar la órbita de la estación mediante una maniobra de cinco minutos y tres segundos.
La prueba inicial incrementó la altitud de la estación en aproximadamente un kilómetro y medio en el perigeo, o punto más bajo de la órbita, dejándola en una órbita de 420 x 412 kilómetros. El nuevo kit de propulsión de la Dragon ayudará a mantener la altitud del laboratorio orbital mediante una serie de pruebas de combustión más largas, planificadas periódicamente durante el otoño de 2025.
Esta nave espacial Dragon, que apoyó la 33 misión de reabastecimiento comercial SpaceX de la Nasa, llegó a la ISS el pasado 25 de agosto. Está previsto que Dragon permanezca en la ISS hasta finales de diciembre o principios de enero antes de regresar a la Tierra con investigación y carga, para amerizar frente a la costa de California.











