Un conjunto de brazos robóticos con forma de tentáculo, acoplados a un Astrobee en la Estación Espacial Internacional (ISS), ha demostrado con éxito técnicas autónomas de detección y captura de objetos en microgravedad. En una prueba realizada el 4 de febrero de 2025, los grippers experimentales consiguieron sujetar un “cubo de captura”, un avance que podría aplicarse en el futuro para la recolección de desechos espaciales y el mantenimiento de satélites en órbita baja terrestre.
El sistema Astrobee, desarrollado en el Centro de Investigación Ames de la Nasa en Silicon Valley, está compuesto por tres robots cúbicos (Bumble, Honey y Queen), software especializado y una estación de acoplamiento para su recarga. Estos robots utilizan ventiladores eléctricos para desplazarse de forma autónoma en el entorno de microgravedad de la ISS, apoyándose en cámaras y sensores para la navegación. Además, cuentan con un brazo de sujeción que les permite adherirse a barandillas de la estación para ahorrar energía o manipular objetos.
Los avances en la captura autónoma con Astrobee representan un paso clave en la evolución de tecnologías robóticas espaciales, con aplicaciones potenciales tanto en la limpieza de la órbita terrestre como en operaciones de servicio a satélites.











