La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) prevé para 2026 un aumento del 4,9% en el tráfico de pasajeros y del 2,4% en el de carga, según anunció su director general, Willie Walsh, en la Cumbre de Aviación de Changi 2026, en Singapur.
“Si bien estos crecimientos son ligeramente inferiores a los de 2025, representan una ventaja significativa para la industria aérea”, añadió Walsh. “La rentabilidad sigue representando un gran desafío para nuestro sector. Para 2025, prevemos una rentabilidad ligeramente inferior a los 40.000 millones de dólares, lo que representa un margen neto del 3,9 %. Y para 2026, prevemos un aumento de la rentabilidad neta hasta los 41.000 millones de dólares”.
El director general de la IATA señaló también “los muchos problemas que impactan a la industria este año y en el futuro… El primero es la interrupción de la cadena de suministro que hemos presenciado. Lamentablemente, desde la recuperación del Covid-19, esta interrupción sigue teniendo un impacto significativo. El año pasado, encargamos un informe que estimaba que el coste adicional soportado por la industria aérea superaba los 11.000 millones de dólares, dos tercios de los cuales provenían de costes adicionales de combustible y mantenimiento. Lamentablemente, prevemos que esta interrupción continuará durante algún tiempo”, destacó.
“Y el segundo tema son nuestros esfuerzos por abordar la huella ambiental de nuestra industria, que sigue siendo una prioridad para todas las aerolíneas. Creo que nos corresponde a todos seguir apoyando a CORSIA como el mecanismo único de compensación de carbono basado en el mercado para abordar el CO2 de la aviación internacional. Estimamos, con base en los precios actuales de las unidades elegibles bajo CORSIA, que la industria aérea enfrentará costes adicionales de aproximadamente 60.000 millones de dólares hasta 2035 para cumplir con nuestras obligaciones bajo CORSIA. Lamentablemente, no estamos avanzando lo suficiente en materia de combustible de aviación sostenible (SAF). La producción de SAF alcanzó 1,9 millones de toneladas en 2025, lo que representa tan solo el 0,6% del consumo total de combustible para aviones. Y esto supone una revisión a la baja con respecto a nuestras estimaciones anteriores. Lamentablemente, la producción planificada se ha visto afectada. Los precios de SAF superan en más del doble los precios de los combustibles fósiles para aviones, mientras que la evidencia muestra que, en los mercados con mandatos, ese factor puede llegar a cuadruplicarse”, concluyó el director general de la IATA.











