La Comisión Europea anunció el pasado viernes el cierre de la investigación antimonopolio sobre presuntas prácticas anticompetitivas de Pratt & Whitney Canada Corp, principal proveedor de motores turbohélice para aeronaves en el Espacio Económico Europeo (EEE).
El cierre de la investigación se produce tras la modificación de las cláusulas contractuales por parte de la empresa, eliminando posibles obstáculos al acceso a insumos y servicios esenciales para los proveedores de repuestos. Estos repuestos se venden a clientes del EEE para la reparación y el mantenimiento de motores.
La Comisión investigó si Pratt & Whitney podría haber estado impidiendo el acceso a insumos y servicios esenciales para los proveedores de repuestos, denominados proveedores de material usado en buen estado (USM), para determinados motores turbohélice.
Los proveedores de USM necesitan acceso a los núcleos de motores usados para desmontarlos y reponer su stock de repuestos. También necesitan acceso a servicios de certificación que acrediten que un repuesto es apto para el vuelo y puede reutilizarse. Al limitar la capacidad de los talleres de mantenimiento de su red para vender núcleos de motor usados o prestar servicios de certificación a proveedores de USM, Pratt & Whitney podría haber restringido la competencia de proveedores independientes de USM. Tras intercambiar comunicaciones con la Comisión, Pratt & Whitney modificó sus acuerdos para eliminar estas restricciones y aclaró que los talleres de mantenimiento no tienen prohibido adquirir USM de otros proveedores.
Tras un análisis exhaustivo de las pruebas y considerando las modificaciones y aclaraciones introducidas por Pratt & Whitney en sus cláusulas contractuales, la Comisión concluyó que las preocupaciones investigadas se habían resuelto. Ya no se considera prioritario adoptar medidas adicionales a nivel de la UE. Pratt & Whitney ha publicado un comunicado en su sitio web destacando las modificaciones realizadas en sus cláusulas contractuales.
El cierre de la investigación no implica que la conducta en cuestión haya cumplido con las normas de competencia de la UE, señala la Comisión en su comunicado.











