Indra Group ha anunciado la entrada en servicio del primer radar secundario destinado a la Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos, instalado en Putnam (Oklahoma). Este hito marca el inicio del despliegue de un total de 185 radares que formarán parte del programa de renovación del sistema de control de tráfico aéreo estadounidense, conocido como Nuevo Sistema de Control de Tráfico Aéreo (BNATCS, por sus siglas en inglés).
El proyecto tiene como objetivo la modernización del Sistema Nacional del Espacio Aéreo (NAS), sustituyendo una infraestructura de vigilancia que data de la década de 1980 y que se considera obsoleta. En este contexto, Indra Group actúa como socio tecnológico de la FAA y suministrará radares digitales de nueva generación diseñados para dar respuesta a las futuras necesidades del espacio aéreo estadounidense, entre ellas el incremento del tráfico, la evolución de la movilidad aérea avanzada y el refuerzo de la redundancia operativa del sistema.
La compañía ha destacado que la puesta en servicio del primer radar en Oklahoma permite validar el rendimiento de la tecnología en condiciones reales y confirma su integración con la infraestructura existente de la FAA.
“La puesta en marcha del primer radar de Indra Group en Estados Unidos supone un hito que afianza nuestro papel como socio tecnológico de confianza de la FAA”, señaló Víctor Martínez, director general de ATM en Indra Group. El directivo subrayó que este avance refuerza el valor estratégico del contrato de radares y demuestra la capacidad técnica de la compañía en este ámbito.
Martínez añadió que este logro se apoya también en las nuevas capacidades de fabricación de la empresa en Estados Unidos, lo que consolida su posicionamiento en el mercado norteamericano de gestión del tráfico aéreo.
Nueva capacidad industrial en Kansas
Para dar respuesta a los plazos del programa y al aumento de capacidad requerido por la FAA, Indra Group ha puesto en marcha un nuevo centro de fabricación en Olathe (Kansas). La instalación, con más de 11.000 metros cuadrados, ha supuesto una inversión de 50 millones de dólares y permitirá la producción de radares destinados al programa de modernización del sistema de tráfico aéreo estadounidense.
Este nuevo centro industrial también contribuye a la creación de más de 200 empleos cualificados en la región y refuerza la presencia de la compañía en Estados Unidos.
Además de la producción de radares, las instalaciones de Olathe estarán orientadas a la fabricación de otras tecnologías clave para los sectores de la aviación, las comunicaciones y la defensa. Entre ellas se incluyen las radios digitales del programa NEXCOM, capaces de operar en entornos analógicos y en sistemas basados en Voz sobre Protocolo de Internet (VoIP), así como la tecnología DME de ayuda a la navegación destinada a la FAA. También se producirán sistemas portátiles de navegación aérea militar Man-Portable TACAN para la Fuerza Aérea de Estados Unidos.











