ENAIRE, gestor estatal de navegación aérea, ha puesto en servicio el nuevo radar de Begas (Barcelona) con tecnología 3D (tres dimensiones), un sistema esencial dentro de la gestión del tráfico aéreo en Cataluña. Esta inversión de ENAIRE cuenta con fondos europeos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR).
La renovación del radar ha incluido el reemplazo de la gran estructura esférica que protege a las antenas, elemento que se conoce técnicamente como ‘radomo’. Además, la incorporación de tecnología 3D supone un notable progreso en la capacidad de detección del radar primario.
Los radares de ENAIRE tienen una importancia capital en la garantía de seguridad de los vuelos. Gracias a ellos, los controladores aéreos vigilan en todo momento la posición en que se encuentra cada aeronave. En el caso del radar de Begas, éste es un sensor imprescindible para la cobertura de vigilancia del tráfico aéreo en el noreste de la Península.
Las tareas de sustitución del radar de Begas comenzaron a principios de este año, con la retirada de las antiguas antenas. Tras el izado de las nuevas antenas, los trabajos continuaron con la instalación del nuevo radomo, que precisó de un día entero de trabajo y de condiciones meteorológicas favorables.
La actuación era necesaria para garantizar las prestaciones del radar de Begas, así como para actualizar la tecnología del radar primario. La ejecución de los trabajos de instalación, adaptación y configuración del nuevo radar ha tenido una duración de aproximadamente seis meses.
Para llevar a cabo una actuación de estas características, ENAIRE instaló previamente un radar de carácter provisional para garantizar la cobertura de vigilancia, sin necesidad de radomo dada su temporalidad. De esta forma, se garantizó el servicio que ofrecía el radar de Begas, ya que los datos de vigilancia que proporciona el radar provisional continuaban integrándose en el Sistema Automatizado de Control de tráfico Aéreo (SACTA), sistema que se utiliza en la provisión del servicio de control de tráfico aéreo, asegurando los máximos estándares de seguridad y calidad.











