ENAIRE ha participado en el ‘Open Day’ del proyecto europeo SPATIO, celebrado este miércoles en La Coruña, donde se ha demostrado en condiciones reales innovadoras soluciones para la gestión segura y eficiente del tráfico de drones en el espacio aéreo europeo.
El proyecto SPATIO, liderado por ENAIRE a través de su filial de I+D CRIDA, es una iniciativa estratégica de SESAR 3 Joint Undertaking con una duración de tres años (2023–2026), orientada a desarrollar servicios avanzados de U-space que faciliten la integración segura de aeronaves no tripuladas (UAS) en el cielo europeo, y que cuenta con financiación europea en el marco del programa SESAR bajo el acuerdo de subvención nº 101114674, de 7 millones de euros.
SPATIO ha abordado uno de los principales retos de la aviación actual: gestionar de forma segura un número creciente de drones en entornos complejos y dinámicos. En este contexto, el proyecto ha desarrollado y validado servicios avanzados centrados en la gestión de la separación entre aeronaves no tripuladas, combinando planificación previa y control en tiempo real para evitar conflictos entre drones. SPATIO también ha desarrollado servicios avanzados para identificar y mitigar el impacto acústico de los drones, evitando que el ruido supere niveles molestos para la ciudadanía.
Asimismo, el proyecto permite detectar zonas con mayor riesgo de incidentes sobre áreas pobladas, estableciendo límites a la densidad de aeronaves en dichas zonas para garantizar la seguridad terrestre. El proyecto, en el que han participado más de 20 socios europeos, ha permitido avanzar hacia un modelo de espacio aéreo U-space capaz de soportar operaciones de alta densidad, contribuyendo al desarrollo del Cielo Digital Europeo.
Durante el ‘Open Day’, celebrado en el centro de experimentación del centro tecnológico ITG, los asistentes pudieron conocer de primera mano los resultados del proyecto a través de presentaciones técnicas y demostraciones en vivo a lo largo de toda la jornada. El evento se inició con una bienvenida institucional y una presentación de contexto por parte de la Comisión Europea, a través de su agencia SESAR 3 Joint Undertaking, seguida de una visión general del proyecto SPATIO y su encaje en el marco europeo, presentada por ENAIRE.
A lo largo de la mañana las empresas CRIDA, Sopra Steria e INECO, mostraron cómo gestionar de forma dinámica la capacidad del espacio aéreo teniendo en cuenta el impacto en ruido y en la seguridad de la población con demostraciones en vivo y resultados.
Indra presentó otra solución del proyecto centrada en la predicción y resolución de conflictos durante el vuelo y, en la demostración en vivo de estas capacidades en un entorno con múltiples proveedores de servicios U-space, participaron operadores como ENAIRE, CRIDA e INECO.
Validación en entorno real de servicios avanzados
Entre los hitos más relevantes del proyecto destaca la validación de la separación táctica, demostrada con éxito en un entorno operativo real en el aeródromo de Loring (Madrid), el pasado mes de marzo. Esta validación, organizada por Indra junto con ENAIRE, CRIDA, Ineco y otros socios del consorcio, permitió comprobar el funcionamiento de estas capacidades en escenarios operativos complejos, incluyendo la gestión simultánea de distintos vuelos de drones en un entorno con múltiples proveedores de servicios U-space (USSP).
El sistema desarrollado analiza las trayectorias previstas de las aeronaves y predice posibles conflictos entre drones en tiempo real, generando alertas cuando se alcanzan los mínimos de separación y proporcionando soluciones operativas automáticas. Estas instrucciones se integran directamente en la interfaz de mando de cada piloto a través de un software específico desarrollado por INECO dentro del marco del proyecto.
Las soluciones desarrolladas en SPATIO aportan beneficios clave para la evolución del U-space europeo: mayor seguridad, gracias a una capa adicional de separación entre drones; incremento de la capacidad, permitiendo más operaciones simultáneas estableciendo límites al impacto en ruido y en riesgo sobre la población; mayor eficiencia en el uso del espacio aéreo; y avance hacia la automatización, con vistas a futuras operaciones autónomas.











