El primer satélite meteorológico MetOp-SG B ha completado con éxito las pruebas de compatibilidad electromagnética (EMC), un hito clave que le acerca a su lanzamiento a bordo de un Ariane 6 el próximo año. Construido por Airbus en Friedrichshafen para EUMETSAT y la Agencia Espacial Europea (ESA), el satélite ha demostrado que todos sus sistemas electrónicos pueden operar sin interferencias en el entorno espacial, culminando así una fase esencial de su campaña de ensayos ambientales, realizada en Toulouse.
Este logro sitúa a MetOp-SG B en la recta final antes del lanzamiento y refuerza la continuidad del programa MetOp de segunda generación. Junto a su satélite “hermano” MetOp-SG A1, ya en órbita y con un rendimiento operativo satisfactorio, la nueva plataforma contribuirá a mejorar la predicción meteorológica en Europa y a proporcionar datos más precisos para la monitorización del clima.
Los satélites MetOp-SG, desarrollados por Airbus en Friedrichshafen y Toulouse para la ESA y EUMETSAT, están concebidos para ampliar el volumen y la precisión de los datos utilizados en los modelos numéricos de predicción meteorológica, además de aportar observaciones fundamentales para el seguimiento del clima. En un contexto en el que la consulta del tiempo a través del teléfono móvil es inmediata, estos sistemas espaciales sostienen una compleja cadena que va desde la observación de la Tierra hasta la simulación y el análisis mediante modelos matemáticos avanzados.
La relevancia de las observaciones por satélite es central en la elaboración de previsiones. Según EUMETSAT, los servicios meteorológicos nacionales dependen de un flujo operativo de datos atmosféricos, oceánicos y terrestres preciso y en tiempo real para alimentar sus propios modelos de predicción. En este sentido, las capacidades de MetOp-SG permitirán mejorar significativamente la exactitud de las previsiones desde las 12 horas hasta los 10 días de antelación.
Investigadores y operadores subrayan el impacto de estos sistemas en la calidad de las previsiones. Para los modelos de predicción numérica que generan pronósticos a varios días vista, una parte muy significativa de los datos procede de satélites de observación de la Tierra. La incorporación de los instrumentos de alto rendimiento de MetOp-SG permitirá avances tanto a escala global como regional, reforzando la detección temprana de fenómenos extremos como tormentas u olas de calor.
Más allá de la predicción meteorológica, los satélites MetOp-SG aportarán beneficios adicionales en ámbitos como la observación del clima y de los océanos. Sus 10 instrumentos facilitarán el seguimiento de incendios forestales, columnas de cenizas volcánicas, la evolución del agujero de ozono o la contaminación atmosférica. Entre ellos destaca el interferómetro infrarrojo IASI-NG, que permitirá monitorizar compuestos químicos de la atmósfera como el metano, un potente gas de efecto invernadero, o el amoníaco, relevante para la calidad del aire.
Otro de los avances señalados es el aportado por el instrumento Ice Cloud Imager (ICI), que ofrecerá una nueva perspectiva en el estudio de las nubes de hielo al permitir cuantificar la presencia de pequeños cristales de hielo en la atmósfera. Esta información es clave para reducir las incertidumbres en los modelos climáticos, ya que este tipo de nubes influye de forma directa en el balance energético de la Tierra.
Las misiones MetOp-SG A1 y B1, cuyo lanzamiento está previsto entre 2025 y 2026, garantizarán la continuidad con la actual flota MetOp sin interrupciones. Esta continuidad a largo plazo es esencial tanto para la predicción meteorológica operativa como para la detección de cambios en el clima a escala global.
MetOp-SG, acrónimo de Meteorological Operational Second Generation, es un programa cooperativo entre la Agencia Espacial Europea y EUMETSAT, y constituye uno de los pilares de la infraestructura europea de observación meteorológica desde el espacio. Con la superación de las pruebas EMC por parte de MetOp-SG B, el programa avanza un paso más hacia la consolidación de un sistema clave para la seguridad, la economía y la sostenibilidad en Europa.











