El ejercicio multinacional Pitch Black 26, organizado por la Real Fuerza Aérea Australiana, llegó a su término tras dos semanas de intensas operaciones, en las que han participado más de 20 países, entre ellos, España.
La Agrupación Aérea Expedicionaria (AA-EXP) del Ejército del Aire y del Espacio cerró su despliegue en Darwin con un balance altamente satisfactorio, consolidando su capacidad de proyección estratégica y su interoperabilidad en entornos multinacionales de alta intensidad.
El ejercicio ha permitido a los participantes desarrollar misiones diurnas y nocturnas en un espacio aéreo con procedimientos distintos a los habituales, incrementando significativamente su nivel de adiestramiento avanzado. La participación española ha puesto de manifiesto la capacidad del Ejército del Aire y del Espacio para constituir una fuerza expedicionaria esencialmente proyectable, flexible y adaptable, capaz de integrarse con rapidez en estructuras operativas conjuntas y combinadas.
Este despliegue ha asegurado la plena disponibilidad operativa de los cazas gracias al empleo sistemático de aviones cisterna, elemento clave para garantizar el despliegue transcontinental y la autonomía de la fuerza durante todas las fases de la operación. Durante el ejercicio, la AA-EXP ha demostrado su eficacia ejecutando de forma coordinada la cadena de fuego completa, desde el planeamiento de misión y la generación de fuerzas hasta la ejecución de efectos y el sostenimiento operativo.
Las tripulaciones del Eurofighter del Ala 14 han consolidado su adiestramiento en misiones aire-aire y aire-superficie, integrando procedimientos avanzados, empleo de armamento y coordinación con medios aliados. Paralelamente, los equipos del A400M y del A330 MRTT han afianzado sus capacidades de lanzamiento de cargas, aterrizajes en pistas no preparadas, proyección estratégica y reabastecimiento en vuelo.
El personal del Escuadrón de Apoyo al Despliegue Aéreo (EADA), junto con los medios del Centro Logístico de Armamento y Experimentación (CLAEX) y el Grupo Móvil de Control Aéreo (GRUMOCA), ha garantizado la preparación de cargas, el levantamiento y control de campos no preparados, así como el sostenimiento integral de las operaciones. Los apoyos logísticos y técnicos han sido determinantes para asegurar la seguridad, continuidad y eficacia de todas las actividades desarrolladas desde la base avanzada.
La colaboración constante con las fuerzas aéreas aliadas ha reforzado la confianza mutua y la interoperabilidad, pilares fundamentales de la defensa euroatlántica y de la cooperación internacional en materia de seguridad y defensa. El Ejército del Aire y del Espacio mantiene su firme compromiso con la preparación continua y la capacidad de actuar en escenarios complejos y alejados del territorio nacional. La culminación exitosa del Pitch Black 26 reafirma el nivel de excelencia del personal español y su disposición para asumir nuevos retos en el marco de las alianzas estratégicas, garantizando siempre la proyección rápida, segura y eficaz del poder aéreo español.
Tras seis días de regreso, con escalas en Malasia y Omán, el repliegue de la fuerza culminó el pasado lunes con la llegada a suelo español de las aeronaves y de la Agrupación Aérea Expedicionaria.











