El canciller alemán, Friedrich Merz, se plantea si desarrollar un caza tripulado de sexta generación sigue teniendo sentido para la fuerza aérea de su país, en referencia al problemático proyecto franco-germano-español Futuro Sistema Aéreo de Combate (FCAS), según ha manifestado este miércoles en el pódcast “Machtwechsel”, tal y como ha recogido la agencia Reuters.
“Tenemos un verdadero problema en el perfil de requisitos. Si no podemos resolverlo, no podremos mantener el proyecto”, señaló Merz, quien avanzó que Alemania explorará alianzas con otras naciones, si llegara a la conclusión de que requiere un caza furtivo tripulado. “Con España, por ejemplo, pero también hay otros países interesados en debatir esto con nosotros», añadió.
El proyecto FCAS, valorado en 100.000 millones de euros y lanzado en 2017 para sustituir los Rafale franceses y los Eurofighter producidos por una empresa conjunta europea, se ha visto frenado por rivalidades industriales.
Fuentes internas esperan que Alemania y Francia abandonen el desarrollo conjunto del caza, pero continúen cooperando en drones y en la llamada nube de combate, la columna vertebral digital que enlaza plataformas tripuladas y no tripuladas dentro del sistema FCAS.











