Airbus ha aprovechado la Feria Internacional Aeroespacial de Berlín (ILA) para mostrar por primera vez el U760 Ravenstorm, un nuevo vehículo aéreo no tripulado de combate colaborativo que representa el siguiente paso en la estrategia de la compañía para desarrollar una familia de aeronaves autónomas capaces de operar junto a cazas tripulados en escenarios de alta intensidad.
La presentación del Ravenstorm se ha convertido en uno de los principales anuncios de Airbus Defence and Space en la cita alemana, donde la compañía ha exhibido una de las carteras de sistemas aéreos no tripulados más amplias de Europa, orientada a responder a las necesidades de las fuerzas armadas en un entorno operativo cada vez más complejo y multidominio.
El U760 Ravenstorm forma parte de la hoja de ruta de Airbus para el desarrollo de los denominados Uncrewed Collaborative Combat Aircraft (UCCA), aeronaves no tripuladas concebidas para trabajar de forma coordinada con plataformas tripuladas y ampliar sus capacidades operativas.
La compañía ha mostrado en ILA una maqueta a escala real del sistema, que cuenta con una envergadura de 10 metros y una longitud de 13 metros. Airbus lo presenta como una plataforma diseñada para misiones multidominio, capaz de desempeñar funciones de ataque aire-superficie mediante municiones guiadas de precisión, defensa aire-aire con misiles de medio y largo alcance y operaciones de guerra electrónica orientadas a la supresión de defensas aéreas enemigas y al apoyo de misiones ofensivas mediante capacidades de interferencia no cinética.
Según los planes de desarrollo de la compañía, el Ravenstorm estará disponible a comienzos de la década de 2030.
Una evolución de dos décadas de experiencia
Airbus sitúa el Ravenstorm como la evolución más reciente de una trayectoria iniciada hace 20 años con el demostrador Barracuda, uno de los primeros programas europeos enfocados en el concepto de aeronaves de combate colaborativas no tripuladas. La empresa señala que la experiencia acumulada desde entonces ha servido para definir los principios de diseño que hoy sustentan esta nueva generación de sistemas, concebidos para integrarse en operaciones conjuntas con aeronaves de combate tripuladas y aportar capacidades adicionales en entornos de elevada amenaza.
El desarrollo del Ravenstorm se enmarca dentro de una estrategia escalonada destinada a responder a las necesidades operativas emergentes en el ámbito de los sistemas autónomos de combate, un segmento que está ganando protagonismo en los programas de modernización de las fuerzas aéreas europeas.
Una de las características destacadas del Ravenstorm es su integración con MARS (Multiplatform Autonomous Reconfigurable and Secure Mission System), el sistema de misión soberano desarrollado por Airbus para gestionar las capacidades autónomas de sus plataformas no tripuladas.
Este sistema incorpora un núcleo de software apoyado por inteligencia artificial que permite dotar a las aeronaves de capacidades avanzadas de autonomía y coordinación. Airbus prevé utilizar esta arquitectura común en diferentes programas de su cartera de sistemas no tripulados, incluidos el U740 Valkyrie, el interceptor Bird of Prey y, en el futuro, el Eurodrone.
Durante la presentación en Berlín, el consejero delegado de Airbus Defence and Space, Mike Schoellhorn, destacó que la compañía ofrece capacidades que abarcan desde drones tácticos e interceptores de amenazas aéreas hasta helicópteros autónomos de transporte y aeronaves de combate colaborativo.
En este contexto, el Ravenstorm se perfila como una de las apuestas más ambiciosas de Airbus en el ámbito de los sistemas de combate autónomos, una categoría llamada a desempeñar un papel cada vez más relevante en las futuras operaciones aéreas multidominio y en la evolución de las capacidades de defensa europeas.











