El presidente y CEO de Aena, Maurici Lucena, ha defendido el modelo aeroportuario y empresarial de la compañía durante su intervención en el Foro de la Nueva Economía, en la que ha advertido de que “en algunos aeropuertos, de manera puntual y acotada, va a haber restricciones por el lado de la oferta precisamente por el éxito extraordinario de los últimos años”. Sus declaraciones se producen en un contexto de fuerte crecimiento del tráfico aéreo y de un ambicioso programa de inversiones destinado a adaptar las infraestructuras a la demanda futura.
Lucena ha subrayado que Aena se encuentra ante una “gran ola inversora” que dará forma a los aeropuertos españoles de las próximas tres décadas. La compañía prevé ampliar un número significativo de aeropuertos que se están acercando a sus límites de capacidad, apoyándose en las previsiones de organismos aeronáuticos internacionales que apuntan a incrementos relevantes del tráfico aéreo a medio y largo plazo, en línea con los planes de crecimiento trasladados por las aerolíneas.
En este escenario, el presidente de Aena ha insistido en la necesidad de que las tarifas aeroportuarias cubran los costes operativos y las inversiones aeronáuticas. “La operación, el mantenimiento y la ampliación de los aeropuertos cuestan dinero si queremos que estas infraestructuras sean seguras, eficientes y con servicios aeronáuticos de calidad”, ha señalado. Según ha explicado, cuando una empresa regulada multiplica su inversión anual por casi 4,5 para atender la demanda futura, como prevé hacer Aena en los próximos cinco años, resulta razonable que se produzca un aumento moderado de las tarifas.
Lucena ha recordado que las inversiones en los aeropuertos son financiadas íntegramente por Aena, sin recurrir a los Presupuestos Generales del Estado ni, por tanto, al contribuyente. En este contexto, ha destacado que entre 2015 y 2024 las tarifas aeroportuarias han descendido un 32% en términos reales. Asimismo, ha reafirmado el compromiso tanto de Aena como del Gobierno de España de que las tarifas continúen siendo, “con mucha diferencia”, de las más competitivas de Europa, pese a los ajustes moderados que puedan producirse.
Durante su intervención, el máximo directivo de Aena ha puesto en valor la opinión de las más de 150 compañías aéreas que operan en España, a las que ha definido como “clientes muy preciados”, aunque ha precisado que su criterio no puede ser determinante ante el alcance y la relevancia de las inversiones previstas. El objetivo del programa de ampliaciones es adecuar las infraestructuras actuales a la demanda futura y seguir ofreciendo a los ciudadanos aeropuertos seguros, eficientes y con servicios aeronáuticos y comerciales de calidad.
Lucena también ha defendido el modelo en red de Aena, basado en el principio de solidaridad económica. Según este planteamiento, los grandes aeropuertos con superávit financiero contribuyen a financiar los aeropuertos más pequeños y deficitarios, favoreciendo la movilidad de los ciudadanos y la cohesión territorial. Este modelo, ha señalado, permite garantizar un servicio aeroportuario equilibrado en todo el territorio.
El presidente de Aena ha recordado la importancia estratégica de los aeropuertos y del transporte aéreo para el turismo, la economía y el bienestar de los ciudadanos. En este sentido, ha subrayado que España es el país de Europa con mayor volumen de tráfico aéreo, al superar los 321 millones de pasajeros en 2025, una cifra que refleja el peso del sector en la actividad económica nacional.
Aena cuenta actualmente con una red de 66 aeropuertos en España, Brasil y Reino Unido, además de participaciones en México y Jamaica. La compañía posee una capitalización bursátil de 37.000 millones de euros, unos ingresos de 6.000 millones de euros y un beneficio neto superior a los 2.000 millones, cifras que respaldan su capacidad para afrontar el ciclo inversor previsto y sostener su modelo de gestión a largo plazo.











