Por una Resolución de la Dirección de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA), publicada este lunes en el Boletín Oficial del Estado (BOE), se establecen las bases para el desarrollo de los exámenes electrónicos de conocimientos teóricos para la obtención de licencias de mantenimiento de aeronaves.
El objetivo de dicha Resolución es establecer las condiciones organizativas y procedimentales para la realización de los exámenes electrónicos de conocimientos teóricos para la obtención de licencias de mantenimiento de aeronaves (LMA) establecidas en el Reglamento (UE) 1321/2014, así como para el levantamiento de limitaciones y diferencias y las medidas necesarias para su ejecución material.
La LMA es una titulación oficial que habilita a los profesionales para trabajar en el mantenimiento de aeronaves. Un técnico de mantenimiento de aeronaves, que ha realizado previamente el curso oficial para obtener la licencia LMA, es el encargado de gestionar el mantenimiento, mantenimiento preventivo y alteración de los sistemas de aparatos como aviones, helicópteros, o cualquier aeronave, ya sea realizando las acciones de mantenimiento, inspeccionándolas o supervisándolas, según explica la escuela madrileña de Aeronáutica Aviation Group.
La superación satisfactoria de cualquiera de los exámenes teóricos requerirá la consecución de un resultado igual o superior al 75% de preguntas contestadas de manera correcta, sobre el total de las cuestiones formuladas. En el caso de pruebas de tipo test, todas las preguntas tendrán la misma ponderación en el cómputo de respuestas correctas y no habrá penalización por aquellas preguntas que no se respondan o se resuelvan erróneamente.
Respecto de las pruebas de desarrollo de contenidos, la respuesta deberá contener el 75% de los puntos clave abordados por la pregunta, y ningún error significativo relacionado con ningún punto clave requerido. Cada punto clave se calificará según su importancia y se le asignará una ponderación.
La ponderación total representará el 60% de la calificación final. Por otro lado, la respuesta a la pregunta se analizará en función de su claridad y la forma en que se presenta, y se le asignará una ponderación que representará el 40% de la calificación final. Si se suspende únicamente la parte de test o únicamente la parte de desarrollo de contenidos, entonces solo será necesario volverse a examinar de dicha parte, según corresponda.











