Airbus Space Systems España afronta una nueva fase de aceleración industrial vinculada directamente al crecimiento de la actividad del lanzador europeo Ariane 6. La compañía ha comenzado a implantar turnos de mañana, tarde y noche en parte de sus instalaciones para duplicar la producción de estructuras del lanzador en sus instalaciones españolas tras el aumento previsto de misiones para el próximo ciclo operativo.
El impulso viene marcado por la consolidación del programa Ariane 6 en servicio y por su evolución hacia una lógica de producción en serie, en contraste con etapas anteriores más intermitentes. Según trasladó la compañía durante un encuentro con medios, el incremento de lanzamientos obliga a transformar la organización industrial, tanto en procesos como en recursos humanos.
Para responder a este incremento de demanda, la compañía ha comenzado a implantar tres turnos de trabajo en determinadas áreas de producción, que permite ampliar la capacidad de fabricación sin comprometer los plazos de entrega de componentes críticos para el programa espacial europeo.
El cambio no es menor: supone adaptar una parte de la planta a un modelo de producción continua, algo poco habitual en el sector espacial tradicional, donde los programas solían trabajar con cadencias más espaciadas. En este caso, el aumento de lanzamientos previsto para Ariane 6 ha obligado a acelerar el ritmo industrial.
El incremento de producción también tiene impacto directo en el empleo. La compañía ha incorporado nuevos profesionales para sostener el aumento de actividad y afronta el reto de atraer talento técnico en un contexto de fuerte competencia dentro del sector aeroespacial europeo.
“Tenemos rock and roll a tope y estamos preparados para ello”, aseguró Verónica Villanueva, responsable de producción, montaje, integración y pruebas de Airbus Space Systems en España, en alusión al nivel de intensidad que está alcanzando la actividad productiva.
Un efecto directo del éxito operativo de Ariane 6
El incremento de la producción está directamente vinculado al buen comportamiento operativo del lanzador europeo en sus primeros cuatro vuelos y a la consolidación de su posición dentro del mercado de lanzamientos institucionales y comerciales. Tras años de desarrollo, el programa ha entrado en una fase en la que la demanda de servicios de lanzamiento comienza a traducirse en mayor actividad industrial en toda la cadena de suministro.
Airbus Space Systems España es un actor clave en esta cadena, con un papel destacado en la fabricación de estructuras de fibra de carbono y sistemas de separación, componentes esenciales para el rendimiento del lanzador.
Actualmente, Airbus fabrica cuatro estructuras principales para Ariane 6: interetapas, adaptadores de carga útil, dispensadores para constelaciones y estructuras superiores de los propulsores laterales. La importancia de estos componentes radica en las ventajas que ofrece la fibra de carbono frente a materiales metálicos tradicionales. “El material compuesto es especialmente querido en el mundo del espacio porque tiene un peso muy bajo, mucha resistencia y funciona muy bien frente a cambios de temperatura”, explicó Villanueva.
Cada componente es sometido a controles mediante ultrasonidos y técnicas de serografía capaces de detectar cualquier defecto interno. “Es imposible que se escape un defecto, porque la máquina sabe exactamente lo que tiene que buscar”, señalaron desde Airbus.
El paso hacia una producción más continua también está teniendo impacto en la organización del tejido industrial asociado. Airbus Space Systems España mantiene una red de subcontratistas que absorben una parte relevante de la actividad, en un modelo en el que alrededor del 30% de la facturación se distribuye en la cadena de suministro.
El aumento de cadencia implica, por tanto, un efecto multiplicador en empleo indirecto y en actividad industrial en empresas proveedoras, especialmente aquellas vinculadas a materiales compuestos, mecanizado de precisión y sistemas de integración. En este contexto, la compañía está reforzando capacidades internas y externas para garantizar que el aumento de ritmo no comprometa la calidad ni los plazos de entrega.











