GMV está desarrollando un nuevo sistema de monitorización del espectro de radiofrecuencia destinado a detectar interferencias y analizar su origen en las principales bandas utilizadas por los satélites de comunicaciones. La iniciativa, cofinanciada por la Agencia Espacial Europea (ESA) a través del programa ARTES, se enmarca en un contexto de creciente presión sobre el entorno orbital y sobre un recurso clave como el espectro radioeléctrico.
El proyecto se impulsa en un escenario de fuerte expansión del número de satélites en órbita. Según los datos aportados por la compañía, si en 2019 se contabilizaban en torno a 2.000 satélites activos, en la actualidad la cifra supera los 14.000, con previsiones de crecimiento acelerado en la próxima década debido, principalmente, al despliegue de grandes constelaciones comerciales.
Este incremento tiene un impacto directo sobre la gestión del espectro radioeléctrico, un recurso limitado y esencial para garantizar las comunicaciones satelitales. En este contexto, la identificación de interferencias, su prevención y la optimización del uso de frecuencias se consolidan como elementos críticos para asegurar la continuidad y fiabilidad de los servicios espaciales.
“Estamos asistiendo a un crecimiento sin precedentes del número de satélites en órbita y eso está incrementando la complejidad del entorno espacial. A medida que aumenta la ocupación orbital también lo hacen las interferencias radioeléctricas y el riesgo de que estas afecten a servicios críticos de comunicaciones”, señala María Antonia Ramos, responsable de políticas STM y desarrollo de negocio en GMV.
La solución en desarrollo permitirá monitorizar las principales bandas de frecuencia empleadas en comunicaciones por satélite y será compatible con distintos tipos de sensores, tanto embarcados como terrestres. Además, integrará fuentes de información complementarias como datos meteorológicos, catálogos orbitales o registros de frecuencias autorizadas, con el objetivo de mejorar la detección y caracterización de señales anómalas.
Entre sus desarrollos, el proyecto contempla un caso de uso orientado a la detección y localización de interferencias en órbita baja y geoestacionaria, mediante técnicas avanzadas de análisis de datos de radiofrecuencia reales y simulados. La plataforma permitirá diferenciar emisiones legítimas de posibles señales interferentes que puedan comprometer la seguridad o la disponibilidad de las comunicaciones.
El sistema también incorporará herramientas de análisis y simulación destinadas a apoyar la toma de decisiones de operadores satelitales, organismos reguladores y entidades gubernamentales.
GMV apoya este desarrollo en su experiencia previa en vigilancia y gestión del entorno espacial, especialmente a través de tecnologías como Focusear, su red de antenas pasivas de radiofrecuencia para determinación orbital, y Ecosstm, su suite de software para servicios de vigilancia y conocimiento del entorno espacial.
El proyecto se desarrolla en colaboración con la Universidad Politécnica de Madrid, que aporta capacidades avanzadas de investigación y algoritmia, e Hisdesat, que contribuye como operador satelital y potencial usuario de la solución.
“En GMV queremos ofrecer a nuestros clientes una visión cada vez más completa del entorno espacial, combinando capacidades de vigilancia orbital y monitorización del espectro. Nuestra apuesta es avanzar hacia una gestión integral del tráfico espacial, incorporando la detección y caracterización de interferencias a los actuales servicios de alerta de colisiones”, añade Ramos.











