China continúa reforzando su actividad espacial con dos nuevos lanzamientos protagonizados por el cohete estatal Larga Marcha 6A y el vehículo comercial ZhuQue-2E Y5, en una muestra del impulso que vive tanto el programa aeroespacial institucional como el sector espacial privado del país.
El pasado 12 de mayo, el cohete portador Larga Marcha 6A despegó desde el Centro de Lanzamiento de Satélites de Taiyuan para colocar con éxito en órbita el grupo de satélites Qianfan Polar Orbit 09. Según la información difundida por la Corporación China de Ciencia y Tecnología Aeroespacial, los satélites fueron insertados en la órbita prevista.
El Larga Marcha 6A, desarrollado por la Octava Academia de la corporación estatal china, es el primer vehículo de lanzamiento de configuración híbrida sólido-líquido del país. El lanzador está diseñado para responder a diferentes perfiles de misión, incluyendo lanzamientos de uno o varios satélites, configuraciones apiladas y montadas lateralmente, y dispone de una capacidad de carga útil de al menos 4,5 toneladas hacia una órbita heliosíncrona de 700 kilómetros de altitud.
La misión también pone de relieve el esfuerzo del programa chino por incrementar la cadencia de lanzamientos. Para responder a operaciones de alta densidad, el equipo del Larga Marcha 6A ha avanzado en la optimización de procesos de producción y en la fabricación continua de componentes de uso general, con el objetivo de mejorar la eficiencia industrial y operativa.
Los servicios de lanzamiento del grupo Qianfan Polar Orbit 09 fueron gestionados por Great Wall Industry Corporation, filial de la Corporación China de Ciencia y Tecnología Aeroespacial. Con esta misión, la familia de cohetes Larga Marcha alcanzó su lanzamiento número 642.
En paralelo, el sector espacial comercial chino también registró un nuevo avance con el lanzamiento del cohete ZhuQue-2E Y5, desarrollado por la compañía privada LandSpace. El vehículo despegó desde el Complejo de Lanzamiento de LandSpace en la Zona Piloto de Innovación de Dongfeng, en el noroeste del país, y completó con éxito su misión al situar la segunda etapa en la órbita prevista.
La compañía destacó que esta misión marca la entrada de la serie ZhuQue-2 en una fase operativa considerada “madura y estable”. Desde el vuelo inaugural ZQ-2 Y1 hasta el actual ZQ-2E Y5, la empresa ha continuado desarrollando tecnologías vinculadas a los lanzadores impulsados por metano y oxígeno líquido, apoyándose en una cadena de suministro integrada verticalmente y en campañas de vuelo sucesivas para perfeccionar el sistema.
El ZhuQue-2E puede transportar hasta cuatro toneladas a una órbita heliosíncrona de 500 kilómetros o seis toneladas a órbita terrestre baja, situándose entre los principales vehículos comerciales chinos de combustible líquido de carga media. El lanzador está preparado para misiones de despliegue múltiple de satélites y cargas de gran masa, y podrá operar de forma complementaria con el futuro vehículo reutilizable ZhuQue-3.
Según LandSpace, los datos obtenidos en este vuelo servirán para acelerar la evolución tecnológica entre diferentes generaciones de lanzadores y reforzar las capacidades de servicio de la familia ZhuQue. La compañía mantiene además su apuesta por sistemas de lanzamiento basados en metano y oxígeno líquido, orientados a ofrecer servicios de acceso al espacio de alta frecuencia y menor coste, tanto para misiones dedicadas como compartidas o despliegues de constelaciones.











