La automatización de las operaciones en tierra da un nuevo paso en Japón. JAL Grand Service (JGS) y GMO AI & Robotics Trading (GMO AIR) pondrán en marcha a partir de mayo de 2026 el primer experimento en el país para evaluar el uso de robots humanoides en entornos aeroportuarios, con el objetivo de mejorar la eficiencia y reducir la carga de trabajo en las tareas de handling.
El proyecto, impulsado conjuntamente por ambas compañías, se centrará en analizar el potencial de este tipo de robots en operaciones que tradicionalmente dependen de trabajo manual intensivo, como el remolque de aeronaves o la carga y descarga de equipajes y mercancías. Se trata de un entorno especialmente complejo, donde la variedad de equipos de apoyo en tierra (GSE) y las limitaciones de espacio dificultan la implantación de soluciones automatizadas convencionales.
A diferencia de los sistemas automatizados fijos o robots de función única, los robots humanoides presentan una ventaja clave: su capacidad de adaptación a infraestructuras ya existentes. Su diseño, inspirado en la movilidad humana, permite su integración sin necesidad de modificar de forma significativa ni las instalaciones aeroportuarias ni los propios aviones.
El experimento se desarrollará en varias fases. En una primera etapa, se analizarán y visualizarán las operaciones reales para identificar los procesos en los que los robots puedan intervenir con garantías de seguridad. Posteriormente, se llevarán a cabo pruebas operativas en entornos simulados que reproduzcan las condiciones reales de los aeropuertos.
El objetivo final es establecer un modelo operativo sostenible en el que los robots humanoides complementen el trabajo humano, contribuyendo tanto a la reducción de costes laborales como a la mejora de la eficiencia.
Respuesta a la escasez de personal
La iniciativa surge en un contexto de creciente escasez de mano de obra en el handling aeroportuario, agravada por el aumento del turismo internacional y la disminución de la población en edad de trabajar. Estas tareas, además de requerir personal cualificado por motivos de seguridad, implican una elevada exigencia física.
En este escenario, JGS aportará su experiencia acumulada desde 1951 en operaciones aeroportuarias, definiendo los requisitos operativos y evaluando el cumplimiento de los estándares de seguridad. Por su parte, GMO AIR será responsable del suministro de los robots humanoides y del desarrollo y optimización de sus programas de movimiento, apoyándose en su experiencia en soluciones de inteligencia artificial y robótica.
A medio y largo plazo, el proyecto contempla ampliar el uso de robots a un abanico más amplio de tareas, que incluiría desde la manipulación de equipajes hasta la limpieza de cabinas o la operación de equipos en tierra.
Ambas compañías consideran que esta iniciativa puede contribuir a establecer nuevas soluciones tecnológicas para uno de los principales retos del sector: la falta de recursos humanos en operaciones críticas. Asimismo, el proyecto se enmarca en una estrategia más amplia del grupo GMO Internet, que ha designado 2026 como el “primer año de los humanoides”, con el objetivo de acelerar la implantación social de estas tecnologías.
Con esta prueba piloto, Japón se posiciona en la vanguardia de la integración de robótica avanzada en la aviación, explorando un modelo operativo en el que humanos y máquinas colaboren de forma directa en el entorno aeroportuario.











