Satlantis ha cerrado el ejercicio 2025 con unos ingresos de 47,8 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 80% respecto al año anterior, en un contexto marcado por el aumento de la demanda de soluciones avanzadas de observación de la Tierra. La compañía atribuye esta evolución, auditada por KPMG, al impulso de tecnologías propias como FlexSat, que redefine la adquisición de imágenes desde el espacio.
El EBITDA alcanzó los 14,4 millones de euros, mientras que el flujo de caja operativo superó los 16 millones. A cierre del ejercicio, la empresa disponía de una posición de caja superior a los 46 millones de euros, lo que, según señala, le permite afrontar sus planes de crecimiento sin necesidad de financiación adicional a medio plazo.
Uno de los principales vectores de crecimiento ha sido la adopción de la tecnología FlexSat (Flexible Satellites), que permite a los satélites adquirir imágenes de forma continua mientras realizan maniobras para seguir geometrías irregulares como fronteras o costas.
Este enfoque supone una ruptura con los modelos tradicionales, al posibilitar que una frontera de hasta 400 kilómetros sea fotografiada en un único paso por un solo satélite, evitando la necesidad de múltiples órbitas o constelaciones más amplias. La clave reside en las cámaras ópticas desarrolladas por la compañía, capaces de capturar cientos de imágenes por segundo y desacoplar la calidad de imagen de la estabilidad de la plataforma.
En palabras de Juan Tomás Hernani, cofundador y consejero delegado, “ofrecemos los drones del espacio con imágenes de extrema precisión a través de FlexSats, los satélites de frontera”, subrayando además que la operatividad en observación terrestre exige “fiabilidad y repetibilidad”, con especial atención a parámetros como la geolocalización, la radiometría, la latencia y el alineamiento de bandas.
Composición del negocio y base industrial
La venta de misiones de observación de la Tierra representa más del 50% de los ingresos de Satlantis, seguida por la comercialización de cámaras ópticas, que aporta el 30% de la facturación. El resto corresponde a proyectos institucionales.
Para el desarrollo de estas misiones, la compañía colabora con fabricantes europeos de plataformas satelitales como Kongsberg NanoAvionics, OHB Sweden y Creotech. Además, cuenta con dos instalaciones en Bilbao dedicadas al montaje, integración y ensayos de satélites, incluyendo un nuevo espacio de 1.000 metros cuadrados con salas blancas y laboratorios orientados a plataformas de mayor tamaño.
En paralelo, la empresa ha encargado cinco plataformas de microsatélites para su nueva generación FlexSat, denominada Elcano, cuyo primer lanzamiento está previsto para el cuarto trimestre de 2026.
Satlantis supera actualmente los 220 empleados, de los cuales alrededor de 160 trabajan en su sede central en Bilbao. A esta plantilla se suman los equipos de SuperSharp en Cambridge, así como personal en Gainesville (Florida) y Francia.
Para dar respuesta al incremento de la demanda, la compañía amplió el pasado año sus instalaciones productivas con 1.000 metros cuadrados adicionales. Asimismo, ha firmado recientemente el contrato para la construcción de Satlantis Factory, un nuevo complejo de 13.000 metros cuadrados en el campus de la UPV de Leioa, cuya entrada en operación está prevista para 2028.
Hoja de ruta tecnológica
El liderazgo de la compañía en cámaras de alta resolución se sustenta en desarrollos como la iSIM-170, un instrumento binocular de menos de 20 kilogramos capaz de proporcionar imágenes multiespectrales, desde VNIR a SWIR, así como vídeo y polarimetría desde órbitas bajas. La cartera actual supera los 24 equipos pendientes de entrega en los próximos doce meses.
En el ámbito de la innovación, Satlantis avanza en el desarrollo de Graphium, su nueva generación de cámaras de muy alta resolución (VHR), que ya ha completado el ensamblaje inicial de su estructura optomecánica y la integración de la electrónica de proximidad. Esta tecnología, cuya entrada en servicio está prevista para 2027, apunta a resoluciones inferiores a 50 centímetros desde órbita baja, integrando además capacidades de visión nocturna y vídeo en un único diseño. El proyecto se inició como una misión de la Agencia Espacial Europea (ESA) y se encuentra actualmente en fase de calificación.
De forma complementaria, la compañía desarrolla una nueva gama de cámaras infrarrojas para visión térmica (TIR), con resoluciones de 3, 7 y 25 metros, cuyos lanzamientos están previstos entre 2027 y 2028.
De cara a los próximos ejercicios, Satlantis prevé alcanzar los 70 millones de euros de ingresos en 2026 y superar los 100 millones en 2027. Este crecimiento se apoya tanto en la expansión de su cartera de pedidos como en la consolidación de su base tecnológica.
Según indica la compañía, varios países europeos, entre ellos España y Portugal, así como estados nórdicos y de Europa del Este, ya han confiado en sus soluciones para programas de observación de la Tierra, reforzando su posicionamiento en un mercado en plena evolución.











