Brasil ha dado un paso relevante en el desarrollo de su industria aeronáutica de defensa con la presentación del primer caza supersónico Gripen E producido en el país. El acto tuvo lugar en el complejo industrial de Embraer en Gavião Peixoto (São Paulo) y contó con la participación de representantes institucionales y de las compañías implicadas en el programa.
El hito sitúa a Brasil dentro de un reducido grupo de naciones con capacidad para fabricar aeronaves de combate avanzadas, en el marco de una colaboración estratégica entre Embraer, Saab y la Fuerza Aérea Brasileña (FAB). Entre las autoridades presentes se encontraban el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, el ministro de Defensa, José Múcio Monteiro Filho, y el comandante de la FAB, teniente brigadier Marcelo Kanitz Damasceno, junto a directivos de las empresas participantes.
El Gripen E presentado ha sido fabricado en las instalaciones de Embraer en Gavião Peixoto, mediante una cadena de suministro que combina capacidades locales e internacionales. Entre ellas, destacan las aeroestructuras producidas en la planta de Saab en São Bernardo do Campo.
Este modelo de producción se aplicará también a otras 14 aeronaves contempladas en el contrato actual con la Fuerza Aérea Brasileña. Antes de su entrega definitiva, el avión deberá superar una fase de ensayos funcionales y vuelos de prueba de producción. Posteriormente, se integrará en el Primer Grupo de Defensa Aérea (1º GDA), con base en Anápolis, donde ya operan diez unidades entregadas previamente.
Un programa con dimensión estratégica
Desde Embraer Defense & Security se ha subrayado el valor del programa como catalizador del desarrollo tecnológico e industrial del país, destacando la capacidad adquirida para producir un caza supersónico de alta tecnología con funciones de superioridad aérea y defensa del territorio.
Por su parte, Saab ha puesto el acento en la cooperación a largo plazo con Brasil, señalando el potencial de esta alianza para reforzar la base industrial del país y su posicionamiento como plataforma de exportación en el ámbito de la defensa.
El Gripen E está concebido como un caza de última generación orientado a misiones múltiples, entre ellas defensa aérea, reconocimiento y ataque. La aeronave integra aviónica avanzada, sensores y sistemas de misión diseñados para operar en entornos complejos. Su arquitectura centrada en red y sus capacidades de fusión de sensores permiten compartir información en tiempo real dentro de una formación táctica, facilitando la toma de decisiones coordinadas y mejorando la conciencia situacional y la respuesta ante amenazas.
Con este primer aparato producido localmente, Brasil consolida su papel en el programa Gripen y avanza en la construcción de una capacidad industrial propia en el segmento de aviones de combate avanzados.











