Cuando el cohete lunar Artemisa II se desplace hacia la plataforma de lanzamiento, podrá notar que incorpora nuevo hardware diseñado por Boeing para mejorar el flujo de aire. Tras el exitoso lanzamiento de Artemisa I en 2022, Boeing y la Nasa evaluaron los datos posteriores al vuelo y descubrieron que el cohete del Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS) experimentó vibraciones más altas de lo esperado cerca de los puntos de anclaje del cohete propulsor sólido. ¿La causa? Flujo de aire inestable en el espacio entre la etapa central y los dos cohetes propulsores sólidos.
Junto con la Nasa, el equipo SLS de Boeing aprovechó este desafío para perfeccionar sus capacidades de análisis y modelado. Tras perfeccionar las pruebas en túnel de viento y las simulaciones de dinámica de fluidos computacional, el equipo identificó rápidamente una solución sencilla y eficaz: cuatro tracas (estructuras metálicas delgadas, similares a aletas) añadidas a la etapa central para controlar el flujo inestable y reducir las vibraciones para Artemis II y futuras misiones. Las tracas son comunes en el diseño de aeronaves, pero nuevas en la etapa central del SLS.
Artemisa II transportará astronautas alrededor de la Luna. Esta solución a largo plazo mantiene a las tripulaciones más seguras y ayudará a garantizar la estabilidad de futuros cohetes de mayor tamaño.
El equipo analizó datos del túnel de viento y simulaciones de dinámica de fluidos computacional para dimensionar y colocar las tracas metálicas y lograr un rendimiento óptimo. Al perfeccionar sus herramientas de análisis y optimizar las decisiones con la Nasa, los ingenieros de Boeing pudieron trasladar rápidamente las mejoras del modelado al hardware, implementando el cambio a tiempo para el siguiente vuelo.
“Inmediatamente formamos un equipo: lo mejor de lo mejor”, dijo Brandon Burroughs, jefe del equipo de implementación de Strake. “El equipo trabajó sin descanso, incluso durante las vacaciones de fin de año. Colaborando estrechamente con la Nasa y optimizando los procesos, logramos en semanas lo que normalmente se haría en años”.
Los equipos practicaron la perforación de pozos en Huntsville, Alabama, como preparación para la operación en el Centro Espacial Kennedy de la Nasa. El equipo y las tracas estaban listos para su instalación antes de que la etapa central estuviera completamente instalada en el lanzador móvil, evitando así los problemas de acceso causados por los propulsores cercanos.
Artemisa II será el primer vuelo tripulado de SLS y Orion, una misión de aproximadamente 10 días alrededor de la Luna. Este trabajo apoya el objetivo de la Nasa de explorar la Luna y prepararse para misiones tripuladas a Marte.











