La Base Aérea de San Javier ya está preparada para recibir a los cerca de 500 alumnos que iniciarán el próximo curso el 1 de septiembre en la Academia General del Aire y del Espacio (AGA). Entre ellos se encuentra Su Alteza Real la Princesa de Asturias, que formará parte de una promoción marcada por el crecimiento en el número de incorporaciones.
La ministra de Defensa, que ha visitado las instalaciones junto a la subsecretaria de Estado Adoración Mateos, ha subrayado que “la formación y las capacidades con las que pueden contar los alumnos de la Academia General del Aire y del Espacio son una referencia”. En su intervención, destacó que “la modernización de nuestras Fuerzas Armadas es una prioridad fuera de toda duda, que toma forma cuando vemos la tecnología y los medios a los que van a tener acceso los alumnos a partir del 1 de septiembre, aquí, en San Javier”.
El interés por acceder a esta formación se refleja en las cifras de matriculación. La academia experimenta este curso un incremento cercano al 10% en el número de alumnos respecto al año anterior. De forma significativa, crece también la presencia de mujeres: un total de 74 alumnas, lo que representa un 18,1% del total, frente al 16,7% del curso pasado.
La ministra de Defensa vinculó este aumento a la inversión sostenida realizada en los últimos siete años, destinada a dotar a los futuros oficiales de “la mejor capacitación, las mejores herramientas formativas y la mejor fundamentación para destrezas prácticas de cara a desarrollar su trabajo, en este caso, en el Ejército del Aire y del Espacio”.
Capacidades punteras para la instrucción
El director de la academia, coronel Luis González Asenjo, puso en valor las capacidades técnicas que acompañan este proceso formativo. Destacó el nuevo avión entrenador ‘Pilatus’, al que calificó como “la joya de la corona” por el salto exponencial que supone en las capacidades de enseñanza. La flota de 38 aeronaves y los siete simuladores de vuelo permiten una formación sólida y flexible, con escenarios que pueden reproducir condiciones meteorológicas o de orografía casi al detalle.
Los simuladores, con un realismo cercano al 100%, se combinan con otras áreas de instrucción que abren el abanico de competencias de los alumnos. Entre ellas destaca la formación en pilotaje de drones y el programa espacial, que incluye un aula específica y la participación directa de los cadetes en el diseño y construcción de un minisatélite, cuyo lanzamiento está previsto para finales de 2026.
El crecimiento en el número de alumnos y la diversificación de sus capacidades formativas reflejan el atractivo de una institución que se consolida como referente en la modernización de la defensa. La Academia General del Aire y del Espacio no solo refuerza su papel en la formación de pilotos y oficiales del Ejército del Aire y del Espacio, sino que se convierte también en un espacio donde confluyen innovación tecnológica, preparación operativa y una creciente vocación de servicio entre las nuevas generaciones.











