La Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA) ha concluido con éxito el lanzamiento y operación del cohete sonda S-310-46, que despegó el 15 de julio de 2025 desde el Centro Espacial de Uchinoura. El objetivo principal de este experimento ha sido arrojar luz sobre los mecanismos de formación de la capa E esporádica (Es) en la ionosfera de latitudes medias, un fenómeno todavía no completamente comprendido que tiene implicaciones en las comunicaciones y la navegación.
El cohete despegó con normalidad y siguió la trayectoria prevista, alcanzando una altitud máxima aproximada de 110 kilómetros a los 157 segundos del lanzamiento, con un ángulo de elevación de 78 grados. Tras completar su misión, aterrizó en el océano, al sureste de Uchinoura, 442 segundos después del despegue.
La misión del cohete S-310-46 ha sido parte de una serie de estudios dirigidos a comprender mejor las interacciones entre la atmósfera neutra y la atmósfera de plasma en las regiones de transición entre la Tierra y el espacio exterior. Durante el ascenso y descenso del vehículo, se han llevado a cabo mediciones exhaustivas de parámetros fundamentales como la composición de la atmósfera neutra, las características del plasma, las corrientes de viento, así como los campos eléctrico y magnético. Estas observaciones se realizaron en la franja altitudinal de entre 90 y 130 kilómetros, donde se forma habitualmente la capa Es durante las horas centrales del día.
El momento del lanzamiento no fue casual: entre las 12:00 y las 14:00 hora local, la probabilidad de aparición de estas capas ionosféricas es especialmente elevada en la región del sur de Japón, una de las zonas del mundo con mayor frecuencia registrada de fenómenos Es. Según el diseño experimental, en este periodo la capa Es se desarrolla típicamente hasta altitudes cercanas a los 105 kilómetros, lo que facilita la observación directa de la fuerte interacción entre la atmósfera neutra y el plasma ionosférico.
El propósito último de esta misión es avanzar en la comprensión de los procesos físicos que rigen la formación de estas capas esporádicas, caracterizadas por una alta densidad local de plasma en la ionosfera inferior. Comprender estos mecanismos permitirá no sólo mejorar las predicciones sobre su impacto en las telecomunicaciones y la navegación terrestre, sino que también podría trasladarse a otros contextos científicos. JAXA espera aplicar el conocimiento obtenido y la tecnología desarrollada a la investigación de atmósferas planetarias y satelitales donde coexisten partículas neutras y plasma, extendiendo así el alcance de sus aplicaciones más allá de nuestro planeta.
Además de las mediciones directas efectuadas por el cohete, el experimento se ha complementado con una red de observaciones terrestres distribuidas en varias ubicaciones, lo que ha permitido analizar de forma simultánea la evolución temporal y la propagación espacial de la capa Es captada por el vehículo.
Actualmente, JAXA se encuentra en la fase de revisión y evaluación de los datos obtenidos a bordo del cohete. Los resultados permitirán a la comunidad científica profundizar en el conocimiento del acoplamiento entre los distintos componentes de la atmósfera en la región de transición entre la Tierra y el espacio. Este conocimiento es esencial para continuar avanzando en modelos más precisos que expliquen el comportamiento de la ionosfera y sus efectos sobre las actividades humanas.











