Un nuevo problema detectado el pasado sábado por la noche en el cohete SLS (Sistema de Lanzamiento Espacial) ha provocado que el lanzamiento del vuelo de la misión Artemisa II con cuatro astronautas a bordo alrededor de la Luna, previsto inicialmente para el 6 de marzo próximo, sea aplazado al mes de abril, según adelantaron la Nasa y su administrador, Jared Isasacman.
La interrupción de un flujo de helio, el pasado sábado por la noche, ha obligado a la Nasa a ordenar la vuelta del cohete SLS y la nave Orión al Edificio de Ensamblaje de Vehículos (VAB) en el Centro Espacial Kennedy de la agencia en Florida, lo que hace prever un aplazamiento de un mes por lo menos del lanzamiento de la misión tripulada Artemisa II.
El flujo de helio es imprescindible para el lanzamiento. De ahí que los equipos estén revisando activamente los datos y tomando medidas para habilitar las posiciones de regreso al VAB para que la Nasa aborde el problema lo antes posible mientras los ingenieros determinan la mejor ruta a seguir, indicó la agencia.
“Tras la interrupción del flujo de helio en la etapa de propulsión criogénica provisional del SLS, los equipos están solucionando problemas y preparándose para un probable regreso de Artemisa II al VAB en el Centro Kennedy. Esto afectará casi con seguridad la ventana de lanzamiento de marzo”, anunció el administrador de la Nasa en las redes sociales.
Y explicó que “las botellas de helio ICPS se utilizan para purgar los motores, así como para presurizar los tanques de LH2 y LOX. Los sistemas funcionaron correctamente durante WDR1 y WDR2. El sábado por la noche, el equipo no logró que el helio fluyera a través del vehículo. Esto ocurrió durante una operación de rutina para represurizar el sistema. Observamos un fallo similar en Artemisa I”.
“El vehículo Artemisa II está en una configuración segura, utilizando purga ECS terrestre para los motores en lugar del suministro de helio a bordo. Entre los posibles fallos se encuentra el filtro final entre el vehículo terrestre y el de vuelo, ubicado en el umbilical, aunque esto parece menos probable según la señal de fallo. Podría tratarse de un fallo en la interfaz umbilical del QD, donde se han observado problemas similares. También podría tratarse de un fallo en la válvula de retención a bordo del vehículo, lo cual sería consistente con Artemisa I, aunque se tomaron medidas correctivas para minimizar su recurrencia en Artemisa II”, siguió explicando el administrador de la Nasa.
“Independientemente del fallo que sea, el acceso y la solución de cualquiera de estos problemas solo se pueden realizar en el VAB. Como se dijo antes, comenzaremos los preparativos para el regreso, y esto dejará fuera de consideración la ventana de lanzamiento de marzo. Entiendo que la gente esté decepcionada con este paso. Esa decepción la siente especialmente el equipo de la Nasa, que ha trabajado incansablemente para prepararse para esta gran hazaña”, dijo Jared Isaacman.











