La Administración Federal de Aviación (FAA) de EEUU informó que siete de las ocho personas que ocupaban el avión privado Challenger 600 que se estrelló el pasado domingo al despegar del aeropuerto internacional de Bangor, en Maine, murieron en el siniestro. Solo sobrevivió el piloto, pero con heridas graves.
Al parecer, el avión se estrelló en medio de una fuerte nevada. La FAA y la National Transportation Safety Board (NTSB) de EEUU investigan el incidente.
El aeropuerto informó que los equipos de emergencia respondieron al incidente que involucró a la aeronave. El aeropuerto fue cerrado y solicitó al público que evite la zona.











