La nave rusa de carga Progress MS-33 se desacoplará este lunes de la Estación Espacial Internacional (ISS) iniciando su reingreso destructivo planeado sobre el Océano Pacífico para eliminar los desechos acumulados por la tripulación.
Deja así un espacio en la estación espacial para la nave no tripulada Progress MS-35, que tiene previsto su lanzamiento hacia la ISS el próximo miércoles a bordo de un cohete Soyuz desde el Cosmódromo de Baikonur en Kazajistán, como informó este diario la pasada semana.
La nave Progress MS-33, fue lanzada desde el cosmódromo de Baikonur el pasado 23 de marzo con una carga de 2,5 toneladas. Esto incluía 1.211 kilogramos de suministros secos para la tripulación y los sistemas de la estación, como equipos para el experimento Sol-Terahercios. También transportó 828 kilogramos de propelente para el reabastecimiento de combustible de la estación, 420 litros de agua potable y 50 kilogramos de oxígeno para la reposición atmosférica.
Tras dos días de vuelo, la Progress-MS-33 se acopló manualmente con éxito al módulo Poisk del segmento ruso de la ISS.











