La profesión de piloto continúa despertando un notable interés entre los jóvenes españoles, aunque sigue existiendo un importante déficit de información sobre los itinerarios formativos necesarios para acceder a ella. Así lo refleja una encuesta realizada por European Flyers entre jóvenes de entre 16 y 20 años, cuyos resultados muestran que el 68,2% se siente atraído por la idea de convertirse en piloto, mientras que el 39,2% reconoce no saber qué estudios son necesarios para lograrlo.
Coincidiendo con la celebración de las pruebas de acceso a la universidad, el estudio pone de manifiesto la distancia existente entre el atractivo que genera la aviación y el conocimiento real sobre las vías de acceso a la profesión. De hecho, la mitad de los encuestados desconoce que es posible llegar a la cabina mediante una formación universitaria.
Una de las opciones existentes es el Grado en Gestión y Operaciones del Transporte Aéreo (GyOTA), una titulación que combina estudios universitarios con la obtención de las licencias de piloto. Este programa es impartido por la Universidad Politécnica de Madrid en colaboración con un número reducido de centros de formación de vuelo, entre ellos European Flyers, que participa en su desarrollo desde 2018.
La percepción de esta vía formativa es positiva entre los jóvenes consultados. El 64,4% considera que se trata de una excelente alternativa para desarrollar una carrera profesional en la aviación, lo que convierte a este colectivo en un público prioritario para dar a conocer la titulación en una etapa decisiva para la elección de estudios superiores.
Más allá de las aerolíneas comerciales
La encuesta también evidencia un conocimiento limitado sobre las distintas salidas profesionales que ofrece la actividad aeronáutica. El 55,9% de los participantes afirma no conocer oportunidades laborales más allá de las aerolíneas comerciales, mientras que el 38,2% desconoce que los pilotos pueden desarrollar su carrera en ámbitos como la lucha contra incendios, los servicios de rescate, las operaciones sanitarias o diversas actividades especializadas.
Según explica Luis Miñano Gómez, director general de European Flyers y piloto de transporte de línea aérea, muchos jóvenes continúan asociando la profesión exclusivamente con la aviación comercial, a pesar de que existen numerosas áreas de actividad dentro del sector.
Entre los motivos que impulsan a los jóvenes a plantearse una carrera como piloto, la vocación ocupa el primer lugar. Un 32,3% de los encuestados identifica este aspecto como la principal razón para elegir la profesión, por delante del salario, mencionado por el 29%, y de la estabilidad laboral, señalada por el 22,1%.
Resulta significativo que la posibilidad de viajar, tradicionalmente asociada a la imagen del piloto, aparezca en una posición mucho más secundaria, siendo citada únicamente por el 11,5% de los participantes.
A la hora de seleccionar dónde formarse, los jóvenes priorizan claramente las oportunidades de inserción laboral. El 70% considera determinantes los acuerdos entre las escuelas de vuelo y las compañías aéreas para facilitar el acceso al mercado de trabajo. Los aspectos económicos también ocupan un lugar destacado entre las preocupaciones de los futuros estudiantes, junto con la percepción de dificultad de la formación y las opciones de financiación disponibles. En cambio, el dominio del inglés aparece como una inquietud relativamente menor dentro del conjunto de factores analizados.
El interés de los jóvenes coincide con unas perspectivas de demanda que continúan siendo favorables para la profesión. Según datos citados por European Flyers, Boeing estima que serán necesarios más de 620.000 nuevos pilotos en todo el mundo hasta 2040 para responder al crecimiento sostenido del tráfico aéreo global.
Avances en igualdad y sostenibilidad
Uno de los resultados más destacados del estudio es la práctica desaparición de diferencias entre hombres y mujeres en el atractivo que genera la profesión. El 68,2% de los hombres y el 68,3% de las mujeres consultadas manifiestan interés por convertirse en pilotos, una situación que refleja una evolución respecto a la tradicional masculinización del sector.
La sostenibilidad también emerge como un elemento cada vez más relevante para las nuevas generaciones. El 46,7% de los encuestados afirma que el impacto medioambiental influye en su percepción de la profesión, mientras que el 62,1% señala que se sentiría más atraído por ella si avanzara hacia modelos operativos más sostenibles.
En este contexto, European Flyers destaca que se ha convertido en el primer centro de formación aeronáutica de España en registrar su huella de carbono ante el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, obteniendo el sello oficial «Calculo y reduzco». La entidad enmarca esta iniciativa dentro de su estrategia para acompañar la evolución del sector hacia modelos más responsables desde el punto de vista medioambiental.
Los resultados de la encuesta reflejan, en definitiva, una combinación de elevada atracción por la profesión y carencias informativas sobre los caminos formativos y las oportunidades laborales que ofrece la aviación. Un escenario que plantea tanto un reto como una oportunidad para las instituciones académicas y los centros de formación en un momento en el que la industria sigue necesitando incorporar nuevas generaciones de profesionales.











