El Consejo de ministros ha autorizado al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, a través de ENAIRE, la celebración de un contrato para el suministro y renovación de cinco radares primarios dotados de tecnología tridimensional por un valor estimado de más de 24 millones de euros. Esta actuación, que incluye también la instalación de uno de los equipos, forma parte del plan estratégico de modernización tecnológica del gestor estatal de navegación aérea.
Los nuevos sistemas se instalarán en cinco emplazamientos clave de la red de vigilancia de ENAIRE: Barcelona, Málaga, Palma de Mallorca, Sevilla y Espiñeiras (La Coruña). En este último caso, la actuación contempla no solo el suministro del radar sino también su instalación, ya que el actual equipo ha llegado al final de su vida útil tras entrar en servicio en junio de 2006.
Con esta inversión, ENAIRE da un paso más en la evolución de sus capacidades tecnológicas, mediante la implantación de radares primarios de última generación, capaces de ofrecer identificación tridimensional de las aeronaves. Esta característica no solo aporta una mejora en la fiabilidad de los datos, sino que también optimiza la presentación de la información al controlador y reduce la posibilidad de falsas detecciones.
Los radares primarios juegan un papel esencial en las áreas terminales de alta densidad del espacio aéreo español, ya que permiten mantener una separación mínima entre aeronaves, requisito indispensable para garantizar la eficiencia y la seguridad en operaciones de alto tráfico. Además, proporcionan una red redundante de vigilancia, fundamental en caso de fallo de otros sistemas o en operaciones que involucren aeronaves sin transpondedor, como puede ser el caso en determinados entornos militares.
Espiñeiras: relevo tecnológico en el noroeste peninsular
Entre las actuaciones previstas, destaca la renovación del radar primario ubicado en la estación de Espiñeiras (La Coruña). Este sistema, en servicio desde hace casi dos décadas, dispone actualmente de una cobertura de hasta 110 kilómetros y proporciona servicio de vigilancia en la región centro-norte del país, especialmente en su zona noroeste.
La información generada por este radar resulta clave para las operaciones del Centro de Control Aéreo de ENAIRE en Madrid, así como para el Centro de Control de Área Terminal de Santiago de Compostela. Su funcionalidad es especialmente relevante en las operaciones de control aéreo de aeródromo en las torres de los aeropuertos de La Coruña, Santiago-Rosalía de Castro y Vigo.
El expediente autorizado incluye también la adquisición de nuevos radares para los emplazamientos de El Judío (Sevilla), Palma (Mallorca), Málaga y Barcelona, sustituyendo equipos que han superado su ciclo operativo. Esta renovación se enmarca dentro de la segunda fase del plan nacional de actualización del parque de radares primarios que ENAIRE está ejecutando de forma progresiva.
A través de esta estrategia, el proveedor de navegación aérea busca no solo incrementar la fiabilidad y precisión de sus sistemas, sino también adaptarse a los desafíos operativos derivados del creciente volumen de tráfico aéreo y de la necesidad de reducir las separaciones mínimas entre aeronaves.











