Britten-Norman, el fabricante de aviones utilitarios del Reino Unido, ha completado con éxito su segunda ronda de financiación, asegurando una inversión significativa por parte de Beechlands Enterprises, con sede en Irlanda del Norte. Este respaldo financiero impulsará la producción del avión Islander, además de transformar las operaciones de postventa de la compañía.
La empresa aumentará la producción en sus instalaciones en el Reino Unido, alcanzando un ritmo de hasta ocho aviones al año en la primera fase. La mayor parte de esta producción se centrará en la versión de pistón sin plomo del Islander, aunque alrededor del 20% de las entregas incluirán aeronaves con motores turbohélice.
Como parte de esta expansión, Britten-Norman invertirá en herramientas y maquinaria de última generación para optimizar la fabricación de componentes. Estas mejoras no solo reducirán los plazos de entrega, sino que también aumentarán la eficiencia general de producción, reduciendo costes y aumentando la capacidad de respuesta frente a la demanda.
Además, Patrick Cowan, ex ingeniero jefe adjunto de la fábrica de aviones Short Brothers en Belfast, se unirá a la junta directiva de Britten-Norman, aportando una valiosa experiencia técnica al equipo de liderazgo. Alison Rankin Frost, directora de Beechlands, expresó su entusiasmo por la inversión, afirmando que «estamos encantados de apoyar a Britten-Norman. Tienen un gran equipo, un producto excelente y, ahora con más capital, un futuro lleno de posibilidades.»
William Hynett, CEO de Britten-Norman, celebró la inversión y destacó que permitirá a la compañía completar su programa de repatriación de la fabricación de aeronaves, con el primer avión destinado a las Islas Malvinas. También enfatizó el enfoque en las operaciones internacionales de postventa, asegurando que Britten-Norman continúe siendo el fabricante preferido para el transporte aéreo subregional de corta distancia, intensivo y de bajo coste.











