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La CE investiga la implantación de rotondas para aviones en los aeropuertos del futuro
Lunes 20-3-2017

Ámsterdam.- La Comisión Europea (CE) está elaborando nuevas estrategias para hacer frente al cada vez más intenso tráfico aéreo y uno de sus planes puede alterar radicalmente la apariencia de los aeropuertos. Se trata del proyecto “The Endless Runway”, o pista de aterrizaje circular, una especie de rotonda para aviones.

Hans Hesselink, del Centro Aeroespacial de Holanda y líder del proyecto, que lleva años investigando la viabilidad de las pistas circulares, explica a la BBC las ventajas de las mismas, tales como aterrizajes menos turbulentos y aeropuertos menos contaminantes y ruidosos.

La falta de capacidad en algunos aeropuertos es una de las principales limitaciones para el transporte aéreo. De ahí que la demanda para construir pistas de aterrizaje sea cada vez mayor. La pista es la parte más importante de un aeródromo. Necesita ser lo suficientemente larga y ancha para que los aviones puedan despegar y aterrizar sin problemas. Pero el impacto medioambiental y sonoro de las operaciones es enorme.

"Una pista circular, de 360 grados, permitiría a los aviones despegar y aterrizar en cualquier dirección, acortando las trayectorias, evitando el viento de costado y facilitando el aterrizaje con cualquier clima", asegura la CE en la web de su proyecto "Endless Runway". Bruselas se embarcó en esta iniciativa en 2012 y comisionó una investigación que duró dos años para evaluar las posibilidades reales de este tipo de pistas. Y lo puso a prueba con varios simuladores, llegando a la conclusión de que el proyecto es "viable".

El director del proyecto explica a la emisora británica: "Mi idea es una pista de aterrizaje circular en la que los aviones puedan despegar y aterrizar en varios puntos de ese círculo para evitar el viento lateral y tener solamente viento frontal".

Pero la idea no es nueva. De hecho, el debate existe desde los primeros días de la aviación y a mediados de la década de los sesenta se hicieron varias pruebas militares. La Comisión Europea ha tomado el relevo de esos experimentos.

No funcionaron entonces porque la construcción de una pista de aterrizaje circular es más costosa, es compleja y requiere más cantidad de material que una pista convencional y más espacio en un aeropuerto. "Una de las razones por las cuales las pistas circulares permanecieron en un nivel experimental fue, probablemente, los elevados  costes de ese tipo de pistas y la necesidad de nuevos procedimientos y técnicas", explica Hesselink en el informe final del proyecto.

Su mantenimiento es complejo. Si nieva, retirar la nieve no es fácil. Y en caso de accidente, la pista debería cerrarse por completo, obligando a cancelar muchos más vuelos que en una pista normal, explica Ramesh Nagaraj, de la Anna University de Chennai (India). "Los aeropuertos convencionales con dos o más pistas pueden cerrar una de ellas por mantenimiento mientras usan otra. Pero eso no puede hacerse en una pista circular", escribe Nagaraj en Quora.

No pueden construirse en cualquier lugar. Requieren de bastante espacio, pues las pistas son más amplias. El aterrizaje supone todo un reto y resulta mucho más complicado gestionar el tráfico aéreo si se incrementa el número de aterrizajes por pista.

Lejos de estos factores en contra, los investigadores del proyecto pretenden eliminar el viento de costado, que supone un peligro para el despegue y el aterrizaje de la aeronave, permitir que aterricen o despeguen tres aviones a la vez, reducir el consumo de combustible y minimizar el impacto negativo sobre el medio ambiente, reducir el tiempo de vuelo y el ruido en las áreas próximas a los aeropuertos.




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